CUIDADO CON LOS PATOS POLITICOS Y SUS FUNDACIONES

Por Ángel Calzadilla

Desde que Bill y Hillary Clinton entraron por primera vez en la vida pública, el pueblo estadounidense ha sido objeto de una serie interminable de relaciones políticas con sombras, problemas legales y éticos. La próxima campaña presidencial de Hillary no será la excepción. De hecho, su última aventura podría superar a todos sus demás problemas, junto con los hechos no esclarecidos de Benghazi, por supuesto.

Uno de los periódicos de mas relevancia y credibilidad en Estados Unidos de América, el Wall Street Journal , el cual tomo como referencia en muchas ocasiones para enriquecer mis puntos de vista , he encontrado recientemente un artículo de James Grimaldi y Rebecca Ballhaus en el cual revelan que la participación de Hillary Clinton con la “Fundación Clinton”, es el punto focal de una serie de preguntas sobre posible tráfico de influencias y la venta de acceso al gobierno federal a las entidades extranjeras.
La organización, recientemente rebautizada como “Bill, Hillary y Chelsea Clinton Fundación”, fue fundada después de que Bill salió de la oficina con el fin de avanzar en las causas humanitarias en todo el mundo. Al menos esa es la misión que tiene la fundación. En realidad, fue diseñada para mantener los músculos políticos de Bill en forma y abrir nuevas vías de oportunidades para Hillary, cuya propia carrera por la presidencia era invariablemente inevitable, cuando la organización fue fundada hace 14 años.
En ese momento, la Fundación ha tomado millones de dólares en donaciones de empresas y personalidades privadas de todo el mundo para financiar sus programas. Ha sido sede de importantes eventos en los EE.UU., en Davos, Suiza, en el Foro Económico Mundial, y otros lugares para mostrar al Mundo cuán ocupados son los Clinton para tratar de salvarlo y de esa manera mantiene a la familia Clinton en una dinámica y acción en el centro de la opinión mundial. Ellos acumularon un aumento de $ 8.5 millones en gastos de viaje, sólo en 2013. Esa Fundación realmente es una colmena de la actividad humanitaria, al menos lo que ellos hacen creer, o es la herramienta mas eficaz de super campaña política que jamás se haya implementado antes en Estados Unidos de América.
Pese a la petición personal de Barack Obama a Bill para salir a recaudar dinero de gobiernos extranjeros, mientras que Hillary fue Secretaria de Estado de Obama, la Fundación demostró ser muy hábil para engrosar efectivos corporativos e incrementar liquidez para los propósitos de Obama cuando formaba su mancuerna con Hillary. Algunos consideraron a Hillary para ser una campeóna para los negocios estadounidenses durante su tiempo en el Departamento de Estado. No es nada nuevo para los secretarios de Estado u otros representantes internacionales del gobierno de Estados Unidos lo conveniente que significa trabajar para las condiciones favorables para las empresas estadounidenses en el extranjero. Pero la percepción de un intercambio de beneplácitos entre los Clinton y las compañías y corporaciones en el extranjero es innegable, y es alarmante.
Un análisis de “The Wall Street Journal” , acerca de divulgaciones públicas y fundaciones, revela que al menos 60 empresas que presionaron el Departamento de Estado durante el mandato de Hillary como secretaria de Estado donaron más de $ 26 millones a la Fundación Clinton. Al menos 44 de esas empresas han participado en “esfuerzos filantrópicos” coordinados por la “Clinton Global Initiative”, por valor de unos $ 3,200 millones. Hillary también creó 15 asociaciones público-privadas gestionadas por el Departamento de Estado que participan al menos 25 de las 60 empresas mencionadas.
Las donaciones corporativas a organizaciones con conexiones políticas, como la Fundación Clinton no son ilegales por lo tanto no son a cambio de favores, ni deben de serlo por ley, pero en el caso de los Clinton hay evidencia directa de que sea así, pero, después de años de ver a Bill y Hillary de la manera en que ellos operan, no significa mucho y los hace altamente cuestionables.
El rastro del papeleo es vasto y complejo , no hay duda que de manera deliberada. La línea del tiempo en que han sido realizadas las donaciones de empresas en las que se ocupa la secretaria de la “Fundacion Clinton”, no muestra ningún patrón distinto que el levantar una bandera roja a primera vista. Algunas donaciones llegaron a la Fundación después de negociaciones con Hillary cuando era secretaria del Departamento de Estado, algunas otras veces las donaciones llegaron antes. Fueron la base de una campaña política real y estarían obligados por ley a revelar en detalle el nivel y el origen de las contribuciones, para qué eran, y cómo se distribuyeron.
El acceso al dinero y el apoyo de amigos poderosos, tanto extranjeros como nacionales es lo que podría poner a Hillary en la Casa Blanca, mas no su encanto y carisma, y ella y Bill lo saben. Puesto que es ilegal para que los extranjeros contribuyen a elecciones en Estados Unidos, la Fundación ofrece una forma inteligente para eludir la ley electoral y presenta una oportunidad para el acceso sin restricciones a la Casa Blanca, que Hillary debe ganar en 2016.
¿Qué tipo de perjuicio puede hacer la sinuosa red de la fundación de Clinton de las donaciones de los y las conexiones a empresas y gobiernos extranjeros para la campaña de Hillary? Eso es difícil de comprobar porque Bill y Hillary lo han amañado y atado muy bien para poder engañar la percepción de la opinión pública estadounidense. Como señala George Will, "Una de las grandes fortalezas de los Clinton a lo largo de sus carreras, es la total incapacidad para sentir vergüenza."
Los Clinton, usarán su misión humanitaria como un escudo contra cualquier acusación de mala conducta. Un ex portavoz de Obama, llamado Robert Gibbs, admitió que en el mejor de los casos, aparecerán extrañas manipulaciones en la administración de las donaciones recibidas, y los Clinton tendrán que hacer algo muy rápido contra reloj, si no quieren hacer frente a esa situación de otra manera que los ponga en desventaja política y se queden fuera de la mesa de campaña para Hillary. Esas palabras de Gibbs son como lapidarias y lo dicen todo. No va a ser una cuestión de poner fin a la práctica de tomar en dinero de fuentes cuestionables que ponen a prueba la integridad de la campaña presidencial de Clinton. Será una cuestión de conseguir el no estar fuera de la arena política y electoral. Medios de prensa de izquierda ya están trabajando en su magia. La historia de Wall Street Journal que abrió esta caja de Pandora la semana pasada podría haber sido la historia política que estuviera en el ranking mas alto de la prensa americana y posiblemente internacional, sin embargo, lo que vimos fue como numerosos comentaristas noticiosos consiguieron un caso sobre lo que dijo Rudy Giuliani acerca de la falta de de amor de Obama por el país.
Como patos en la laguna, los Clinton chapotean, meten la cabeza bajo el agua, se tuercen, giran y salen hacia la orilla de manera muy natural como si nada sucediera, para que las culpas recaigan en otros, y mentir acerca de todo. Ese es el libro de jugadas de los Clinton para ganar una elección presidencial. El juego ya lo tienen en marcha.