Estados Unidos y Cuba, «optimistas» sobre el avance de las negociaciones

La delegación estadounidense cree que algunos puntos están ya «próximos a una resolución» ABC.es

La segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos y Cuba, celebrada este viernes en Washington, se desarrolló en un «buen ambiente», y ambas delegaciones se mostraron «optimistas» sobre un acuerdo para el restablecimiento de relaciones diplomáticas.
Al término de una intensa jornada de conversaciones, tanto la subsecretaria para América del Departamento de Estado norteamericano, Roberta Jacobson, como la directora general para EE.UU. en el Ministerio de Asunto Exteriores cubano, Josefina Vidal, se declararon satisfechas de lo tratado, aunque las dos partes mantuvieron diferencias.

La más recurrente en las ruedas de prensa separadas de Vidal y de Jacobson fue la demanda de Cuba de que EE.UU. saque a la isla de la lista de países que patrocinan el terrorismo. No obstante, Vidal precisó que La Habana no condiciona la reapertura de las respectivas embajadas a esa retirada. «No establecemos una vinculación. No es una condición, pero es importante resolverlo», afirmó. Para la representante cubana, sacar a Cuba de esa lista es cuestión de «justicia».
Vidal defendió que Cuba no quiera entregar a EE.UU. algunas personas buscadas por la Justicia estadounidense y que fueron acogidas en la isla. Se trata de un «pequeño grupo» de fugitivos que «merecieron» asilo político en Cuba. Entre esas personas se encuentra la miembro del Ejército de Liberación Negro Assata Skakur, condenada en EE.UU. por el asesinato de un guardia.
Por su parte, Jacobson indicó que Estados Unidos está cumpliendo su palabra de «revisar» la presencia de Cuba en la lista del Departamento de Estado sobre países que apoyan el terrorismo (integrada además por Irán, Siria y Sudán), e indicó que lo está haciendo «muy rápido», pero advirtió que «no hay que prejuzgar» cuál será el resultado de ese revisión.
En cuanto a las conversaciones relativas estrictamente a la apertura de las embajadas, Jacobson dijo estar «segura» de que Estados Unidos tendrá «una embajada que será capaz de trabajar como debe». La representante estadounidense se declaró «impresionada por la seriedad y franqueza de la negociación», e indicó que los asuntos sobre la mesa avanzaron «suficientemente», e incluso algunos se encuentran «próximos a una resolución».
Washington estuvo satisfecho que La Habana aceptara discutir en próximas reuniones asuntos relacionados con los derechos humanos.