Ahora sí, perdimos Cuba

Por Maura Barrabí

Como cada día, no solo doy mi vuelta por Facebook, tambien por los periódicos que más puedo, atender un blog no es mi único que hacer, tengo familia, y problemas de salud que no me permiten estar horas sentada frente al computador. Incluso confieso que me dan hasta ataques de pánico , para los que no sepan que es, aquí un buen ejemplo ( Ataque de Panico), tranquilos, no es locura, tiene tratamiento y se aprende a vivir con el, regularmente suele aparecer tras algún susto grande o cosas así. Lo Malo es que no sabes cuando viene, y lo peor, al menos a mí, me parece que me ahogo y estoy muriendo de un ataque al corazón.

Al punto, uno va de muro en muro y lee, y yo solo me pregunto una cosa en medio de toda está locura descabellada entre USA y La Habana: ¿De quién es en verdad el botín? Si los castros asesinos y ladrones han funcionado solos, lo más lógico es que no solo este país, el mundo los demande y les exija que salgan del poder, que liberen los presos políticos, y sobre todo, devuelvan una por una todas las propiedades que se han robado. Sin embargo, a diario van a la Habana presidentes, diplomáticos, artistas, etc, todos alabando al diabólico Castro 1, hoy un cagalitroso que probablemente por él salga un doble o usen fotoshop.

Lo de Cuba es asqueante, nadie con dos dedos de frente se come ya las mentiras "periodísticas" del momento, porque a leguas se nota que son para dominar la opinión publica, tras de ellas no existe una verdadera investigación. 


Los dialogueros insertados no solo en Miami, por todas partes, están de fiesta, como si ellos se hubieran comprado Cuba, o hubieran logrado algo, cuando lo único que han hecho es cooperar en el hundimiento total de la Isla.

Y me cuestiono, ¿qué tan dificil es poner tras las rejas a un bando de narcotraficantes, ladrones y asesinos? ¿Cual es el misterio de dejarlos allí, apuntalados, sin quitarles un peso, al contrario, cada día le dan más? No me queda otra que pensar que los castros y pandilla han sido empleados del mundo entero, de las élites que hoy llaman "Grandes Intereses"

Termine ayer de leerme el nuevo libro de World Order, escrito por Henry Kissinger , nada más y nada menos. Un hombre que no es un estúpido y sabe mucho de política tras bastidores. Al llerlo, solo puedo pensar que habrá una nueva ONU, Un Solo Gobierno Mundial, que seremos esclavos con la barriga media llena, obligados a trabajar para mantener a una bola de descarados que se dedican a sus compañias de NON-PROFIT, osea, Sin Fines De Lucro, pero los sueldos para los presidentes y camarilla son de millones y eso lo pagamos los contribuyentes.

Donde exista un tirano, no puede haber democracia, a los asesinos no se les da regalos, se les manda a la cárcel o al paredón, como le hacen a cualquier ciudadano común, sin embargo ahora a todos los comunistas el mundo les da abrigo. 

Dije el otro día que hago como el mono de está foto: haré como que no vi nada. Al fin y al cabo yo sé que perdimos Cuba. La han trabajado muy bien para que la sociedad sea una masa morfa, facil de guiar por un par de dolares y un blumer, que le zumba. Y yo, ya estoy hasta el ultimo pelo de que sigan insultándome la inteligencia. Quizás no venga al caso, pero termino está con unas palabras de una de mis artistas favoritas, aunque aclaro, si ellos joden, yo tambien, yo sigo, la última palabra la tiene Dios, no un político corrupto, sea quien sea. 



Llegué a ese punto, y al igual que ella, me siento feliz. Maura Barrabí

"Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere. No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmerío. No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia" (Meryl Streep).