Rosa María Payá, la Timbalua del Año

Por Maura Barrabí

Rosa María Payá fue a Cuba a poner flores en la tumba de su padre. ¿Y eso es cerio?

No tengo memoria corta, la señorita salió de Cuba porque estaba siendo amenazada por la Seguridad del Estado al igual que toda su familia. Entonces, como por arte de magia, Raúl Castro ahora quiere volver a rezar y hasta convertirse al catolicismo de nuevo, de manera que, siendo tan bueno él asesino y arrepentido de sus pecados, la señorita Payá aprovecha y va a la Habana sin miedo a que la pongan de cabeza en Manto Negro, prisión para mujeres, sobre todo, para las "opositoras"

Esta bola de vividores, prestados y descarados, se sienten tan protegidos por sus papás (los viejos dirigentes) y primos aledaños de todas las naciones que, andan con la cara al aire y sin careta.


Rosa María no puede querer más que nadie visitar la tumba de su padre que el resto del exilio moral, ese exilio que no viaja, me cuento porque mi padre lleva 43 años de muerto, enterrado en el Cementerio de Colon, y allí no voy yo ni amarrada. Los espíritus buenos van al cielo, y desde mi casa le pongo flores. Ese cuento de ella que se lo meta a otro que no sepa lo que es Cuba, a mí, no.

Las mentiras son tan evidentes que ya no hace falta ni atar cabos. Rosa María ha pedido hasta en la Casa Blanca que se esclarezca la muerte de su padre, pero, va a Cuba y no se meten con ella, ¿por qué será?

Si Alan Gross, quien "estuvo preso" y ahora hasta recoge dinero y regresa a la Habana donde se supone que tanto sufrió, por poco se muere y bla, bla, bla, vaya, que parece que está "trastornado", al parecer terminó amando a sus verdugos, si es que fueron sus verdugos, lo dudo, ya no le creo a ninguno. Entonces, se me antoja pensar que Rosita la Timbalua tambien ama a los asesinos de su padre o, ¿dónde está su padre entonces? Porque no existe quien perdone, ni se arrime a casa del asesino que destruyó una familia, a no ser al juicio para ver como le dan cadena perpetua.

Nada, que eso es Cuba Changuito, eso es Cuba Changuito.