La historia de cómo nació el concepto de la "disidencia controlada"


Por Lar (Luis Alberto Ramírez)
La revolución bolchevique había triunfado (1917) pero el régimen era precario. Tanto los servicios de inteligencia occidentales –principalmente Gran Bretaña- como las fuerzas pro zaristas supervivientes pensaban la manera de llevar a cabo la contrarrevolución. Constantemente llegaban a Rusia emigrados con el escondido propósito de coadyuvar a la derrocación del nuevo régimen encabezado por Lenin (no reconocido por la mayoría de las potencias).
A Felix Dzerzhinsky se le encomendó la tarea de organizar un servicio secreto. La denominada Checa. Y entonces Dzerzhinsky urdió una estrategia genial que supuso el nacimiento del contra espionaje...
Una noche Dzerzhinsky se reunió con uno de los principales líderes de uno de los muchos grupos disidentes. Le dijo “yo quiero que triunfe la contrarrevolución, trabajaré para ello, trabajaremos juntos para ello”. Los miembros de tu grupo serán promovidos e infiltrados en puestos de significación. A cambio, y para que yo no sea descubierto, me tendrás que proporcionar el nombre de otros opositores prescindibles que serán eliminados. Más aún: reforzarás tu posición entre los disidentes porque les podrás decir que tú te has infiltrado en la Checa.

La maniobra fue sublime. Dzerzhinsky se hizo con el control de este grupo disidente que poco a poco ganó en importancia –dirigida por el propio Dzerzhinsky- y que con el tiempo se ha venido a denominar “el Trust”, ya que se enmascaró con un lobby de intercambios comerciales.
- Dzerzhinsky promovía los miembros del grupo, teniéndolos controlados
-Dzerzhinsky obtenía datos sobre otros grupos disidentes, que era eliminados
-Dzerzhinsky proporcionaba información –preparada- sobre la Checa y el régimen bolchevique a través del Trust y del líder con quien tuvo esta conversación
El resultado fue escandaloso. El principal grupo disidente estaba controlado directamente por el propio Dzerzhinsky y más aún, casi toda la información que se canalizaba a Occidente estaba servida por él. Hasta tal punto llegó el engaño que Dzerzhinsky organizaba misiones para espías occidentales en territorio soviético: reuniones que invariablemente estaban dirigidas y tenían lugar con gente escogida.
Nunca en la historia se produjo una inutilización tal de unos servicios de inteligencia: durante tres años occidente se sirvió de información manipulada. El más famoso y hábil espía británico del momento, Sidney Reilly, picó el anzuelo y acudió a Rusia para una misión falsa del Trust... una reunión de disidentes....organizada por Dzerzhinsky y que acabó con su muerte. Dzerzhinsky filtraba continuamente la imagen de que el régimen se tambaleaba y de que los progresos de la disidencia interna eran enormes, de manera que las potencias europeas no vieron necesario forzar los acontecimientos.
Dzerzhinsky tuvo un último golpe de genio. Consciente de que no podía perseverar en el fraude mucho más tiempo, filtró en 1925 que en efecto el Trust, la más poderosa organización disidente, tenía una verdad oculta, estaba controlada y manipulada con él. El resultado fue el absoluto descrédito de todos los movimientos disidentes: las potencias occidentales no podían confiar en ninguno sin garantía de que estuvieran infestados de espías soviéticos
En 1926 Francia y Gran Bretaña reconocieron al régimen comunista y firmaron sendos tratados comerciales. La revolución de Octubre había triunfado.
Aún hoy se reconoce a Dzerzhinsky como el padre del contra espionaje, y su operación es estudiada incluso en Langley en las clases teóricas.