Zafarrancho en La Habana tras el llamamiento de Raúl Castro al 'combate' contra los mosquitos

Tras la difusión en los medios oficiales del"llamamiento" de Raúl Castro al "combate" contra los mosquitos que transmiten el zika, el dengue y el chikungunya, las calles habaneras se han llenado de trabajadores de la llamada "campaña antivectorial", jóvenes del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT) con bazookas de fumigación, y médicos, y enfermeras de la familia "apoyando" las visitas casa por casa.

El general anunció que enviaría 9.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y 200 oficiales de la Policía a "reforzar las labores antivectoriales y de saneamiento" y pidió a los cubanos tomarse la campaña como un "asunto personal".
"Desde hace unos días nos estábamos preparando para esto", aseguró Olga, presidenta de un CDR. "A mí me dijeron que le avisara a los vecinos que venía a fumigar la gente de la campaña, la doctora de la familia y hasta la Policía".
"La Policía es para la gente que no quiere cooperar con la fumigación", dijo un operario. "También hay gente de las FAR y el MININT. Siempre hay quien no quiere fumigar, pero esta vez van a tener que hacerlo obligatorio".
"Claro que tenemos en cuenta los casos uno por uno", lo corrigió un fumigador del EJT. "Hay personas que no pueden fumigar por buenos motivos, como la alergia a los productos que utilizamos".
Sobre la presencia de miliares en la batida, comentó: "las FAR siempre han estado en la campaña, si no ¿qué somos nosotros, los del EJT?".
Médicos y enfermeras de la familia han repartido casa por casa unos cintillos de papel anunciando el día de la fumigación —aunque no la hora—, esperando que la población se ponga en función de la campaña y acepte a los fumigadores en las viviendas.
"A mí me entregaron el papelito", confirmó María, residente en El Calvario. "También vinieron dos oficiales de la reserva para revisar los depósitos de agua de mi casa". Lo mismo aseguraron vecinos del Cerro, Guanabacoa y Centro Habana.
El llamamiento abarca también a trabajadores de sectores que no tienen nada que ver con Salud Pública.
"Yo soy bodeguero, pero la gente de higiene y epidemiología pidió refuerzos para esta batida y mi administrador me mandó a mí", explicó un jovencito que realizaba la búsqueda de focos de Aedes en Habana del Este. Según este muchacho, los mercados no son los únicos centros de trabajo que han aportado personal de apoyo. "Aquí hay gente de todas partes trabajando".
Controles en entidades estatales y escuelas
Todas las entidades estatales y las escuelas están siendo fumigadas y tienen que entregar un reporte diario de los trabajadores, alumnos y profesores con fiebre o algún otro síntoma.
"Yo ya tengo varios casos de fiebre reportados", dijo Gisela, directora de una escuela primaria. "Todos los días a las 3:00 de la tarde tengo que entregar el reporte, y a las 6:00 tengo que ir a una reunión en el policlínico para despachar con los responsables de la campaña".
A estas reuniones diarias tienen que asistir también los directores de los centros de trabajo de cada comunidad, los trabajadores de la campaña y los médicos de la familia.
Helen, médico general integral, explicó que cada consultorio tiene una presión extra con los pacientes viajeros. "Siempre que la gente regresa del extranjero se le revisa para asegurar que no tenga ninguna enfermedad adquirida en el país que visitó", aclaró. "Pero ahora es más fuerte la responsabilidad; tenemos que estar pendientes un montón de días antes de que el paciente entre de nuevo en el país".
Según esta doctora, las autoridades de Salud Pública están poniendo énfasis también en las embarazadas con síntomas febriles. "Es por lo de los casos de microcefalia, que dicen que no se ha comprobado que tengan que ver con el zika, pero igual hay que cerciorarse".
Aunque los medios de comunicación insisten hasta el cansancio en que no hay ningún caso de zika reportado en Cuba, circulan rumores entre la población.
"Mi familia de Oriente me dijo que allá había enfermos", contó Mayda. "Yo no sé si es verdad, pero el movimiento es tan grande que me lo creo", agregó.
Nadia, médico de la familia, aseguró no tener datos de ningún caso en Cuba. "A nosotros nos dicen también que todavía no hay ninguno, pero no es que nos digan siempre la verdad, así que cualquier cosa puede pasar".
No obstante, Nadia opinó, por datos que le ha dado un colega que trabaja en el Instituto de Medicina Tropical (IPK), que si hay algún caso, estará allí.
"Lo que sí te puedo asegurar es que si alguien se baja de un avión con fiebre va directo y sin escala para el IPK", dijo.
En su "Llamamiento a nuestro pueblo", Raúl Castro dijo que la propagación de los  mosquitos del género Aedes, transmisores del zika, el dengue y el chikungunya se ha visto favorecida por factores como "la inadecuada calidad técnica del trabajo antivectorial", y esto ha llevado a que se extremen las medidas de control sobre los trabajadores.
"Nos revisan todo el trabajo paso por paso —afirmó el fumigador del EJT— y si nos equivocamos en algo, nos exigen responsabilidades. No podemos fallar".
Este nuevo "plan de acción" está poniéndose en práctica a nivel nacional. Todas las provincias tienen municipios considerados "de riesgo", en los que se supone que el control debe ser más extremo.
En el caso de capital, los municipios son Cerro, Centro Habana y Habana del Este, "por el nivel de hacinamiento", explicó la doctora Nadia.
"Aunque en Habana del Este, además del hacinamiento de Alamar, también influyen otros factores como la cantidad de áreas verdes en zonas como Guanabo y Campo Florido, que son criaderos naturales de mosquitos", dijo.
Después de concluida la "etapa intensiva", así nombrada por Raúl Castro, se supone que existirá un nuevo plan que permita mantener el vector controlado.
"Hace falta que el plan sea bueno, buenísimo —observó Ileana, enfermera de la familia—, porque aquí cuando pasa la furia la gente se acomoda y se empiezan a descuidar de nuevo. Y no es solo la población, los trabajadores de la campaña también se relajan. Y el zika pinta peor que el dengue, así que mejor nos ponemos para las cosas de verdad".