Explosiones en el aeropuerto y metro de Bruselas dejan numerosos muertos y heridos

Dos explosiones destrozaron la mañana de este martes la zona de salidas del aeropuerto de Bruselas matando a 13 personas en lo que la cadena pública belga VRT calificó de atentado suicida, mientras que otra detonación sacudió una estación de metro en la capital de Bélgica poco después, reportó Reuters.

La agencia belga dijo que hubo disparos y gritos en árabe poco antes de las dos explosiones en el aeropuerto. Imágenes en las redes sociales mostraban humo saliendo de la terminal a través de las ventanas rotas y a pasajeros bajando a toda prisa por escaleras, algunos todavía con sus equipajes.
Todo el transporte público en Bruselas fue suspendido, como sucedió en Londres durante los atentados de 2005 en el metro en los que fallecieron 52 personas. El Centro de Crisis belga, claramente temiendo un nuevo incidente, hizo un llamamiento a la población: "Quédense donde estén".
De acuerdo con un reporte de la AP las autoridades belgas blindaron la capital del país y elevaron el nivel de alerta. Los trenes y autobuses con destino a la ciudad fueron desviados. Los aeropuertos de toda Europa reforzaron su seguridad mientras una flota de vehículos de emergencia se ponía en marcha para gestionar los daños en Bruselas.
Las explosiones, que la fiscalía de Bruselas describió como atentados terroristas, se produjeron días después de que el principal sospechoso de los atentados de París en noviembre pasado fuera detenido en la capital belga. Tras su arresto, Salah Abdeslam, de 26 años, dijo a las autoridades que había creado una nueva red y preparaba nuevos atentados.
Nadie reclamó en un primer momento la autoría de los atentados del martes.
Los medios belgas informaron de 13 muertos en el aeropuerto. También varias personas murieron en una explosión en la estación de metro, indicó el portavoz de la policía, Christian De Conick, que no tenía todavía cifras concretas de muertos o heridos.
"Hay víctimas, heridos graves, ha muerto gente. Todavía no tengo idea de los números de heridos o muertos", añadió.
En el aeropuerto de Bruselas, dos explosiones mancharon de sangre la terminal de salida y derribaron parte del techo.
Los testigos dijeron a la AP que una de las detonaciones se produjo en el mostrador de pago por exceso de equipaje y la otra cerca de una cafetería Starbucks. Después de las detonaciones se veía humo alzándose desde la terminal.
Anthony Deloos, que trabaja en el aeropuerto para Swissport, gestora de los servicios de facturación y equipajes, dijo que la primera explosión se había producido cerca de los mostradores de Swissport donde los pasajeros pagan por el exceso de equipaje. La segunda detonación golpeó una cafetería Starbucks de la terminal, dijeron Deloos y un compañero.
"Oímos una gran explosión. Es como cuando uno está en una fiesta y de pronto no oye, como por un fuerte ruido", explicó Deloos, añadiendo que un compañero le había dicho que corriera mientras trozos de papel flotaban por el aire.
"Salté en una salida de equipaje para estar seguro", dijo.
Tom de Doncker, de 21 años y que trabajaba como becario de facturación, estaba cerca del lugar de la segunda detonación.
"Vi a un soldado sacando un cuerpo", dijo. "Me sentí como si también me hubiera llevado un golpe" por la onda expansiva de la explosión.
Todos los vuelos con salida en Bruselas fueron cancelados, los aviones y trenes que llegaban a la ciudad fueron desviados y Bélgica elevó al nivel máximo la alerta por terrorismo. Las autoridades pidieron a la población que evitara los desplazamientos, congelando la ciudad. También se estrechó la seguridad en los aeropuertos de París, Londres y otras ciudades europeas.
Las agencias de seguridad europeas llevaban semanas advirtiendo del riesgo de un ataque importante y habían indicado que Estado Islámico trabajaba de forma activa para atentar. La detención de Salah Abdeslam la semana pasada en Bruselas agravó ese temor, y los investigadores dijeron que muchas personas implicadas en los atentados del 13 de noviembre en parís, en los que murieron 130 personas, seguían prófugos.
Cerca de la entrada de la estación de metro de Maelbeek, no muy lejos de la sede de la Unión Europea, los equipos de emergencias habilitaron un hospital de campaña en un pub local. Pasajeros conmocionados salían de las bocas del metro mientras la policía intentaba establecer un perímetro de seguridad.
Françoise Ledune, portavoz del metro de Bruselas, dijo a la televisora BFM que parecía haberse producido sólo una explosión en el subterráneo, en un automóvil detenido en Maelbeek.
En París, el ministro del Interior dijo que el país reforzaría de inmediato la seguridad en aeropuertos y estaciones de tren y metro.