Tramoya para el videoclip de Obama


DDC..PABLO PASCUAL MÉNDEZ PIÑA
Las humaredas, los ronquidos de los moto-fumigadoras, la oscuridad, los automóviles viejos, los edificios derruidos, los baches, los basureros, los derrames albañales… salvando los detalles de las chimeneas y los volcanes, hacen que La Habana nos recuerde a Mordor, el feudo de Sauron o el "señor oscuro", simbolizado por un ojo rojo, cuya pupila rastrea el destino del anillo único, según la trilogía del sudafricano J. R. R. Tolkien.

Más allá de El señor de los anillos, el aparatoso despliegue de soldados y oficiales del MINFAR y la Policía, que tomaron las calles de la capital so pretexto de combatir los focos del mosquito Aedes-aegypti, trasmisor del zika, para nada encubre la presencia paralela de un sinnúmero de polizontes montados en bicicletas y "segurosos" con walkie-talkie, que exacerban las sospechas de que el "ojo de Sauron" intensifica su vigilancia sobre la población, en fechas cercanas a la visita del presidente Barack Obama.
Así se alista el plató del videoclip que protagonizará el segundo mandatario estadounidense en activo que visitará la Isla (Calvin Coolinge vino en 1928), aunque el termómetro del entusiasmo marca hipotermia y la apatía de los capitalinos se evidencia incluso ante la posibilidad de contemplar el Cadillac One, un tanque de guerra en versión limousine presidencial, más conocido por "La Bestia", que supuestamente será traído en una nave C-17 Globemaster III de la fuerza aérea norteamericana. Tampoco hay embullo para ver desde el Malecón algún portaviones que integre la parafernalia del servicio secreto que custodia el inquilino de la Casa Blanca.
Barriles y más barriles de pintura que facilitan el trapicheo, y brochazos que no disimulan las chapuzas, son las secuelas del maratón que, como meta, pretende atenuar el deterioro de las viviendas que bordean los itinerarios por donde al parecer correrá La Bestia: la Quinta Avenida de Miramar, la calle Calzada del Vedado y Pedro Pérez en el Cerro, son ejemplos de tres viales sometidos a maquillajes de fachadas, recapes de asfalto y arreglos de jardinería.
Al estadio del Cerro, sede del juego Tampa Bay Rays vs. Cuba, encuentro al que Obama prevé asistir, se le cambió media hectárea de techumbre herrumbrosa y llena de hoyos. Acondicionan el terreno, pintan los exteriores y edificaciones colindantes, igualmente sustituyen luminarias del alumbrado público y otras acometidas eléctricas, que han provocado largos y molestos cortes de electricidad a los vecinos del Consejo Popular Latino.
Gracias a ello, los lentes de la avalancha mediática que cubrirán la visita del "hombre más poderoso del planeta" ofrecerán a la teleaudiencia mundial las imágenes de una Cuba sintética, con un régimen impopular, que ya logró ser legitimado por la potencia que entroniza el "imperialismo hegemónico y brutal que nos desprecia", según las doctrinas.
Sin embargo, las mayores expectativas de la visita se centran en el encuentro que Obama ha dicho quiere sostener con los líderes de la sociedad civil y defensores de derechos humanos que se oponen al régimen, quienes tendrían la oportunidad de exponer programas para un cambio político en la Isla, un escenario que bien pudiera ser trasmitido en vivo y en directo a la teleaudiencia mundial.
Pero la tentativa de dar legitimidad a la oposición es lo que preocupa al régimen raulista. Por ello,Granma, en un editorial publicado el pasado miércoles, advirtió que: "debe abandonarse la pretensión de fabricar una oposición política interna, sufragada con dinero de los contribuyentes estadounidenses", si entre otras exigencias el Gobierno de Estados Unidos pretende normalizar las relaciones con Cuba.
"Si Obama viene a Cuba y no se reúne con quién le dé la gana —dice Antonio, un contable de 54 años—, ya no sería el hombre más poderoso del mundo, simplemente es un culichichi".
"Reconozco que Obama tiene intereses publicitarios porque es un presidente en salida y quiere dejar un legado. Pero dejarse meter el pie por el Gobierno, reuniéndose con los directivos de los CDR, FMC, CTC, UNEAC y otras tantas organizaciones mal llamadas de la sociedad civil y que responden al Partido Comunista, sería un papelazo. No quisiera que sucediera, soy negro y siento orgullo de mi raza", añade.
"El juego en el Latinoamericano va a ser un Muppet Show", afirma René, un músico de 48 años, fanático a la pelota. "Apuesto que todo el graderío será ocupado por militantes de la juventud, el partido y militares de las FAR y el MININT. Que le pregunten a Mick Jagger qué le pasó a los Rolling Stones en Varsovia en 1967".
Víctor, un ingeniero retirado de 66 años, considera un insulto, la afirmación de que "el régimen político de partido único, permanecerá intocable, porque el pueblo lo eligió en el año 1959".
"¿Quién consultó a las cuatro generaciones de cubanos que nacieron después?", pregunta. "Si quieren saber la verdad, que hagan un referéndum con todas la garantías y observadores internacionales, no los caucus que hacen en la Plaza de la Revolución".
"Una consulta al pueblo, debe ser el precio que le pongan al levantamiento del bloqueo", propone Víctor. "De levantarlo con este Gobierno en el poder, los cubanos pasaremos de la miseria a la austeridad, los comunistas no quieren clase media, ni ricos. Solo los dioses del Olimpo pueden ser millonarios".
"No cuestiono que Obama sea el hombre mejor informado y asesorado del mundo —aclara—, pero los más beneficiados con la política de deshielo son: el propio Obama, el Gobierno cubano, los militares, los cinco espías liberados, Alan Gross y un número reducido de cuentapropistas. El pueblo está en la parte más apretada del embudo".
"Desde el fondo del abismo donde me encuentro, creo que revolver la mierda es lo único que ha logrado esta política", dice Víctor. "Pero no nos anticipemos, veremos qué sucede, después que el Air Force One llegue a Boyeros, Obama baje las escalerillas y, en la alfombra roja, Raúl Castro lo reciba con un engolado '¡Güelcón mister presiden!'".