Obreros queman imágenes de Evo Morales tras el despido de 850 empleados de una fábrica estatal

Centenares de obreros quemaron este martes, en una marcha, fotografías del presidente boliviano, Evo Morales, y decenas de libros con la imagen del mandatario en sus portadas, en protesta por haber sido despedidos de la empresa estatal de textiles Enatex, reporta EFE.

"Para nosotros pareciera que Evo Morales o Goni ( Gonzalo) Sánchez de Lozada (expresidente) fueran lo mismo porque no se puede entender que 850 familias (queden) en la calle", dijo a EFE uno de los dirigentes de los obreros de Enatex, René Ticona.
El Gobierno boliviano anunció el lunes el despido de 850 trabajadores de esa firma estatal, que fue creada en 2012 a partir de una importante empresa privada que cerró por problemas financieros.
Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003) fue uno de los presidentes antecesores de Morales. Renunció a su segundo mandato en octubre del 2003, tras las decenas de muertes que dejó la represión de una ola de protestas antigubernamentales.
Varios afiches con la imagen presidencial de Morales y decenas de ejemplares de los libros La ideología de la izquierda en Bolivia y Normativa Laboral 2006-2015, editados por el Ministerio de Trabajo, fueron quemados frente a esa institución.
Se trata de libros que forman parte de una serie que ese ministerio regala regularmente a trabajadores, investigadores y estudiantes y que los sindicalistas del sector fabril usaron para alimentar una fogata a la vista de la policía, según constató EFE.
Las dependencias ministeriales estuvieron custodiadas por agentes antidisturbios para evitar posibles ataques de los manifestantes, que también detonaron cargas de dinamita cerca de esa entidad y durante su marcha de protesta por la ciudad.
Los trabajadores volvieron a usar dinamita en sus manifestaciones después que este mes el Gobierno suspendiera, a petición del sector minero, el veto al uso de los explosivos en las protestas.
El Gobierno comunicó este fin de semana a los obreros que la factoría estatal cerraba y que en su lugar se crearía a futuro una entidad que dé servicios tecnológicos al sector privado.
Según los trabajadores, previamente la empresa concedió a todos un permiso de una semana con el argumento de que iban a fumigar las cuatro plantas de la firma, pero luego les informaron de que no podían volver porque la empresa ha cesado sus operaciones.
La fabrica comenzó a tener problemas en los últimos meses con el pago de salarios, aguinaldos y con el cierre de sus tiendas, pese al esfuerzo del Gobierno para relanzar los productos a precios bajos.
El Gobierno creó Enatex en 2012 sobre la base de Ametex, del empresario Marcos Iberkleid, que antes dirigía una factoría con casi 4.000 empleados.
La fábrica afrontó una grave crisis desde que en 2008 Bolivia perdiera las preferencias arancelarias que le concedía Estados Unidos.
Estados Unidos suspendió a Bolivia de la aplicación de su Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA), con el argumento de que no había cooperado en la lucha antinarcóticos.
La decisión de Estados Unidos se produjo después de que el presidente Morales expulsara al embajador estadounidense Philip Golberg y a la agencia antidrogas estadounidense (DEA), acusándolos de conspirar contra su Gobierno junto con la oposición boliviana.
El Ejecutivo intentó consolidar nuevos mercados para los textiles bolivianos en Brasil, Cuba, Venezuela y Argentina, pero las ventas a esos países no fueron las esperadas.
El dirigente Ticona anunció para este miércoles una nueva jornada de protestas en La Paz con al apoyo de la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Mineros de La Paz, en coincidencia con la conmemoración del "Día del trabajador fabril" en Bolivia.