Y los cubanos marcharon…


Mira tu!!! No salen a protestar por el hambre y la miseria, sin embargo pa' lo que sea Fidel, pa' lo que sea Sí, jódanse coño. MB
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Decenas de miles acudieron a ‘celebrar’ el Día Internacional de los Trabajadores/Cuba Net

LA HABANA, Cuba.- Con el lema “Por Cuba: Unidad y Compromiso” este 1ro de mayo cientos de miles de personas acudieron, desde la madrugada, a la convocatoria realizada por la CTC (Central de Trabajadores de Cuba) para “de una manera muy cubana” celebrar el Día Internacional de los Trabajadores, enarbolando consignas de apoyo al gobierno sin expresar —ni por asomo— los justificados reclamos que circulan en los pasillos y oficinas de cada centro laboral: mejores salarios y adecuadas condiciones de trabajo.

¿Hay razones para festejar?
“…En mi país no se niega el derecho a huelga, sin embargo, una sociedad de trabajadores… no se hace a sí misma un paro”, expresó en entrevista que realizara el pasado año el canal TELESUR a la Secretaria de Propaganda y Miembro de la Dirección Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba, Ermela García Santiago, en un intento de explicar por qué no existían huelgas en territorio nacional.
“Yo no puedo ir, ¡ni el televisor prendí!, sería muy hipócrita si lo hiciera”, comenta una maestra de Enseñanza Primaria que afirma tiene mucho que exigir como para estar celebrando. “Hay un calor infernal en las aulas, tenemos que pedirles dinero a los padres para que entre todos compren ventiladores y así refrescar las temperaturas en las aulas, las pizarras están en muy mal estado, el almuerzo escolar es de muy mala calidad y ni hablar de los salarios. Tengo muchos motivos” finalizó.
En datos ofrecidos por la Oficina Nacional de Estadísticas, el sector educativo aumentó en el 2015 su salario medio mensual a 537.00 pesos (21.48 CUC), unos 47.00 pesos (1.88 CUC) más.
Otros dos sectores que han visto crecer a cuentagotas su salario son los relacionados con la cultura y el deporte. Para el año 2012 estas esferas tenían un salario medio de 463.00 pesos (18.52 CUC), al cierre del pasado año este había aumentado 24.00 pesos (0.96 CUC) para una cifra actual de 487.00 pesos (19.48 CUC).
“No es posible que sigamos siendo parte de esta burla, en el mundo entero los trabajadores aprovechan este día para exigir sus derechos; en Cuba nos han arrebatado esa posibilidad. Yo soy entrenador de béisbol, enseño a niños menores de 12 años. El INDER (Instituto Nacional de Deporte y Recreación) se desentiende de nosotros, los sindicatos no nos defienden. ¿Cómo quieren que celebre?”, expresó el indignado profesor.
Según la fuente citada, el salario promedio mensual en Cuba para el año 2006 era de 387.00 pesos (15.48 CUC aprox.). Hoy esa cifra aumenta “sin prisa, pero sin pausa”: en diciembre de 2015 estaba cerca de los 687.00 pesos (27.48 CUC), lo justo para comprar papel sanitario, aceite de cocina, especias y unos cuartos de pollo.
El guión para el pueblo
Una semana antes de la connotada fecha, fue enviada a todas las instituciones cubanas una circular con las siete ‘motivaciones’ que deberían llevar a los ciudadanos al desfile. Esas frases, y no otras, constituyeron la casi totalidad de las respuestas ofrecidas a Cubanet por los asistentes: saludos al noventa cumpleaños de Fidel Castro, al “glorioso” séptimo congreso del PCC (Partido Comunista de Cuba) y otras absurdas razones que convirtieron el desfile en una servil manifestación política, donde quedaban eclipsadas las verdaderas aspiraciones y deseos del pueblo cubano.
A los discursos vomitados por los autómatas, se contraponía la alegría populachera de los que acudieron a la cita para reproducir la infaltable rutina de “pan y circo”: un espectáculo deprimente rociado con abundante ron y protagonizado por individuos sin la capacidad para diferenciar los conceptos de pueblo, nación, gobierno y derechos civiles. Entre tantos insulares que hicieron acto de presencia para no arriesgar prebendas adquiridas ni estimulación en divisas, no faltó quien mostrara su indiferencia en clave de conga, con la bandera colgada al cuello —como si se tratara de un trapo cualquiera— y coreando su entusiasmo “hasta que se seque el malecón”.
Esa es la cultura política de numerosos cubanos: una letanía ideológica que echa por la borda el amor a la patria, pues solo se trata de aparentar y hacer coro para no “señalarse”. Las imágenes documentadas hablan por sí solas.