Pyongyang consigue lanzar con relativo éxito un misil de medio alcance

Corea del Norte logró este miércoles lanzar con relativo éxito su potente misil de medio alcance Musudan tras varios intentos fallidos, lo que supone un peligroso avance en su programa de proyectiles balísticos que podría acarrear más sanciones internacionales, reporta EFE.

En un intervalo de dos horas, el Ejército del régimen norcoreano disparó dos de estos misiles. El primero explotó en el aire tras recorrer 150 kilómetros, según estimaron fuentes militares de Seúl, que consideraron la operación un fracaso.
Sin embargo, el segundo Musudan cubrió un rango de unos 400 kilómetros, informó el Ministerio de Defensa de Seúl, y fuentes militares aseguraron que el proyectil llegó a alcanzar la exosfera al ascender hasta una altitud de un millar de kilómetros.
A la espera de un análisis más detallado sobre la trayectoria del misil, los expertos han calificado el lanzamiento como exitoso —prueba de ello es la altura alcanzada—, aunque solo parcialmente, debido a que el rango máximo del Musudan se estima en hasta 4.000 kilómetros.
En todo caso, supone un avance en el programa de misiles de Corea del Norte, ya que los cuatro primeros lanzamientos de este proyectil —realizados entre abril y mayo— concluyeron en fracaso absoluto debido a que explotó antes o poco después de despegar, según los sistemas de detección surcoreanos.
Si bien en el pasado Corea del Norte ha disparado con éxito otros misiles de medio y largo alcance, el Musudan plantea una nueva amenaza, ya que se instala en una lanzadera móvil y, por tanto, es mucho más difícil de detectar en la fase previa al lanzamiento.
Esta amenaza, que sería letal si el misil lleva instalada una cabeza nuclear, apunta además a Estados Unidos, ya que en condiciones normales podría alcanzar bases del país norteamericano en el Pacífico, como Okinawa (Japón) y Guam.
Washington condenó el doble lanzamiento norcoreano e instó a Pyongyang a "abstenerse de acciones que elevan aún más las tensión y, en su lugar, dar pasos concretos para cumplir sus compromisos y obligaciones internacionales", según un comunicado del Departamento de Estado.
"Tenemos intención de expresar nuestras inquietudes en la ONU con el fin de reforzar la determinación internacional para hacer rendir cuentas a la RPDC (Corea del Norte) por estos actos de provocación", expresó Washington.
El régimen de Kim Jong-un ya está ahogado por las duras sanciones comerciales que en marzo le impuso el Consejo de Seguridad de la ONU tras su cuarta prueba nuclear y el lanzamiento de un cohete espacial con tecnología de misiles de largo alcance.
El Gobierno de China reiteró su postura de llamar al diálogo e instar a todas las partes implicadas a mantener la calma y evitar acciones que puedan elevar la tensión, según un portavoz del Ministerio de Exteriores de Pekín, que calificó como "muy compleja y delicada" la situación actual en la península de Corea.
Mientras, en la vecina Corea del Sur las Fuerzas Armadas elevaron su nivel de alerta, tal y como suele suceder en cada lanzamiento norcoreano, y observaban de cerca los movimientos de Pyongyang.
Un portavoz del Ministerio de Unificación, encargado de las relaciones con el Norte, calificó las acciones norcoreanas como una "clara provocación contra Corea del Sur".