Suiza y EEUU multan con 2.795 millones de dólares a la compañía Odebrecht por el escándalo de Petrobras

La justicia suiza y estadounidense condenaron este miércoles a la compañía brasileña de obras públicas Odebrecht y a su filial CON (Construtora Norberto Odebrecht S.A.), protagonistas de un gran escándalo de corrupción en torno a la estatal petrolera Petrobras, a pagar una multa conjunta de casi 2.800 millones de dólares, según reporta AFP.

Suiza estipuló una multa de más de 200 millones de francos suizos (unos 195 millones de dólares) y Estados Unidos de 2.600 millones.
"Esta condena forma parte de las conclusiones del proceso judicial iniciado por Suiza y coordinado con Brasil y Estados Unidos", indicó la Procuraduría en un comunicado.
El dinero de la multa se repartirá entre los países en los que la constructora habría cometido irregularidades: Estados Unidos, Suiza y Brasil (este último recibirá la mayor parte).
La Fiscalía suiza explicó que Odebrecht y su filial fueron condenados porque "no tomaron todas las medidas de organización razonables y necesarias para impedir la corrupción de agentes públicos extranjeros y el lavado de dinero".
El escándalo de corrupción de Petrobras tiene amplias ramificaciones internacionales y Berna abrió a partir de 2014 unas 60 investigaciones criminales.
Las autoridades europeas identificaron "pagos fraudulentos de diversas empresas del sector de la construcción para obtener contratos públicos" a través de empresas en paraísos fiscales. "Esos pagos pudieron ser imputados entre otros a la empresa Odebrecht y a su filial CNO, con sede en Brasil", explicaron.
Ya a principios de mes, la constructora había aceptado pagar la multa lo que le permitirá volver a participar de las ofertas públicas para obras de infraestructura y recibir préstamos públicos.
La constructora, la más grande de Brasil, es la principal empresa implicada en la trama de corrupción de Petrobras, y en la que aparecen involucrados políticos de prácticamente todos los partidos como receptores de dinero ilícito.
Este martes la Fiscalía brasileña abrió un quinto proceso por presunta corrupción al expresidente Lula da Silva. En esta ocasión referido a supuestos fraudes en la adquisición de un terreno para el instituto fundado por el exmandatario y de un ático vecino a su residencia particular, en la ciudad de Sao Bernardo do Campo.
El terreno y el ático se sospecha que fueron adquiridos a nombre de testaferros con dinero de Odebrecht y que, en realidad, eran productos de sobornos pagados al exmandatario por su intermediación en contratos obtenidos por esa empresa con la petrolera estatal.
En la nueva causa abierta, además de Lula, fue incluido en calidad de procesado Marcelo Odebrecht, expresidente de la constructora que se identifica por su apellido.
En Brasil, las investigaciones han puesto al descubierto un vasto sistema de corrupción en torno a Petrobras que hace temblar a la clase política brasileña.
Los contratos que Petrobras otorgaba a grandes firmas del sector constructor ocultaban sistemáticamente una comisión del 1% al 5% con la complicidad de los dirigentes empresariales, nombrados por los principales partidos brasileños.