Rick Scott quiere 'trabajar con Trump en lo que es la política correcta' hacia Cuba

El gobernador de la Florida, Rick Scott, se ha ofrecido a ayudar al presidente Donald Trump para que dé cumplimiento a sus promesas de campaña sobre la marcha atrás al acercamiento entre Washington y La Habana, según recogió la edición digital de Político.
"He sido muy persuadido de que Raúl Castro no cree en la democracia y la libertad y cosas por el estilo", dijo. "No creo que sea bueno para nuestro país estar mimando a un dictador como ese. Por tanto voy a trabajar con la Administración Trump en lo que es la política correcta", añadió.

El gobernador respondió a varias interrogantes del medio durante un evento el viernes en Washington.
Scott dijo que esperaba que Trump renegociara pronto con La Habana y según Político "parecía confiado en que Trump lo haría". Sin embargo, el mandatario local "no quiso especificar qué enfoque recomendaría al Gobierno".
"Mi impresión es que están trabajando en lo que van a hacer, así que no quiero adivinar lo que van a hacer", dijo. "Quiero ser útil".
Durante la campaña presidencial, la posición de Trump sobre Cuba evolucionó de ofrecer un tibio apoyo a las actuales relaciones con La Habana hasta que al final de la contienda electoral prometió que echaría atrás los arreglos de Obama.
La posición de Trump al respecto fue sometida a un escrutinio extra durante la campaña después de que Newsweek informara que una de sus compañías se saltó el embargo de la Isla financiando el viaje de un consultor a Cuba para explorar oportunidades de negocios a finales de 1990. El viaje no llegó a nada.
Político contrasta cómo Scott, a diferencia de Trump, ha apuntado a cerrar agresivamente los negocios con Cuba.
"A pesar de los renovados lazos entre el Gobierno de Estados Unidos y el de Raúl Castro, Scott amenazó con retener dinero de los puertos de la Florida que buscaban negocios con la Isla".
De hecho, Port Everglades y Port Palm Beach, ubicados en Riviera, Florida, ambos estaban programados para firmar memorandos de entendimiento con el Gobierno cubano en enero, pero retrocedieron después de que Scott twitteara su oposición al respecto el 25 de enero.