Banco ING, sancionado antes por tratos con Cuba, investigado ahora por lavado de dinero con banco ruso


Holanda investiga al banco ING por "blanqueo de dinero y prácticas de corrupción" quien, en 2012 tras un acuerdo con el Gobierno estadounidense, fue condenado a abonar la cantidad de $619 millones a raíz de violación de sanciones económicas fundamentalmente en relación con Cuba.
El banco holandés que entre 2002 y 2007 manipuló o destruyó información sobre transacciones por valor de más de 1.600 millones de dólares que otros bancos subsidiarios instalados en Estados Unidos realizaron, supuestamente sin saberlo, con Cuba, y en menor medida con Irán, Sudán y Libia, es ahora investigado por blanqueo de dinero.

La justicia holandesa investiga al banco ING por "blanqueo de dinero y prácticas de corrupción", según confirmaron este miércoles a la AFP los representantes de la entidad holandesa y la fiscalía local.

"El banco es sospechoso de no haber señalado, o de haberlo hecho demasiado tarde, unas transacciones inhabituales", especialmente unos pagos del gigante ruso de las telecomunicaciones VimpelCom a la empresa de un funcionario del Gobierno uzbeko, indicó una portavoz de la fiscalía, Marieke van der Molen.

La justicia investiga el papel que desempeñó presuntamente el grupo holandés en el pago de esos posibles sobornos, según el diario económico holandés de referencia Het Financieele Dagblad.
La fiscalía cree que ING no investigó correctamente a sus clientes, lo cual es obligatorio según la WWFT, la ley contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo, y podría, por tanto, haber incurrido en un delito de corrupción internacional y de blanqueo de dinero.

"Dado que la cuestión es objeto de una investigación, no podemos hacer comentarios, salvo señalar que colaboramos con las investigaciones", dijo un portavoz de ING, Raymond Vermeulen.

Las autoridades estadounidenses también pidieron información relacionada con la investigación holandesa, precisó ING en su informe anual publicado la semana pasada.
En 2012, tras un acuerdo con el Gobierno estadounidense, ING fue condenado a abonar la cantidad de 619 millones de dólares a raíz de un contencioso sobre la violación de sanciones económicas Fundamentalmente en relación con Cuba.
Esta fue la multa más alta aplicada hasta ese momento por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Tesoro estadounidense, entidad que se encarga de vigilar la aplicación de sanciones de ese país.
Sobre Cuba ING infringió la ley, entre otras formas, mediante el procesamiento de operaciones bancarias a través de su filial en Curaçao, por cuenta de clientes cubanos, sin especificar el origen de los pagos", detalló el comunicado del Tesoro.

Especificaron además que empresas ficticias y cuentas bancarias ocultas se utilizaron para proporcionar servicios financieros en dólares al régimen castrista.

"ING ocultó información de pagos que hubiera revelado el involucramiento de países y entidades sancionadas, aconsejó a clientes sobre cómo ocultar las transacciones bancarias" y hasta elaboró falsa documentación para que dos bancos cubanos pudieran procesar cheques de viaje en dólares.