Mayoría de los cubanos quiere el deshielo entre Washington y La Habana


No digo yo, los americanos siempre, que venga la policía del mundo, los salva vidas, el pueblo, nada. (MB)
MIAMI, Estados Unidos.- La mayoría de los cubanos aprueba el proceso de normalización de relaciones entre Washington y La Habana, y una amplia mayoría quiere que vayan más turistas a la isla caribeña así como que se amplíen allí las posibilidades de negocios.

Tales fueron las conclusiones que arrojó una reciente encuesta de la agencia Associated Press (AP) en el país comunista, que emprendió un proceso de deshielo diplomático en diciembre de 2014 bajo la administración Obama.
El muestreo, realizado entre octubre y noviembre de 2016, recogió la opinión de 840 personas, a través de la organización independiente NORC de la Universidad de Chicago. El 55% de los encuestados dijo que las relaciones normales con EE.UU. beneficiarían al país.
Pero el deseo de una relación más estrecha con el gran vecino del norte se dispara en entre los encuestados con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años. De ellos, el 70% vio el deshielo como algo positivo.
Un 46% de los encuestados opinó que el rendimiento económico del país es pobre o muy pobre, y que dicha situación no ha cambiado de manera notable en los últimos tres años.
Al mismo tiempo, el 65% de los que participaron en la investigación defendieron la idea de más propiedad privada en empresas. El 56% desearía convertirse en emprendedores en los próximo cinco años.
En tanto, la Casa Blanca aún no ha dejado claro si revertirá la política de Obama hacia Cuba. Aunque Donald Trump prometió que buscaría lograr un “mejor trato” con la parte cubana, su administración aún no ha dado pasos concretos en cuanto a la política bilateral.
El número de estadounidenses que viaja a Cuba se ha duplicado cada año desde diciembre de 2014. Los detractores del acercamiento con Cuba alegan que el ingreso adicional que representa ese turismo beneficia al régimen en vez de a los ciudadanos.
El turismo “hace que suba la economía del país, pero parece que todavía es muy deficiente porque en el pueblo no se ve el alza del nivel de vida. Todo sigue igual”, opinó Jorge Beltrán, contador jubilado.
Sin embargo, AP sostiene que la realidad es más compleja. Si bien los ingresos por turismo van a parar a manos del Gobierno a través de su control sobre los negocios y establecimientos, al mismo tiempo existe una multitud de pequeñas empresas privadas que brindan alojamiento y comida a los visitantes extranjeros, algo que les permite no depender del Estado.