De Carlos Marx a George Soros: La élite mundialista promueve y financia a organizaciones de la izquierda radical española



Los interesados en leer este artículo, si encuentran alguna semejanza con escritos o videos que están circulando por la red con otros nombres y plataformas, digamos que es pura coincidencia. (MB)
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Alerta Digital
Personajes como George Soros (en alianza con otros hombres de las grandes finanzas como Rockefeller, Rothschild, Morgan, Ford) tiene un plan en la mente: el control total de los recursos del planeta (energéticos, alimenticios e incluso humanos), para lo cual consideraban como necesaria la aparición de un gobierno mundial único, capaz de legislar de un modo global y totalitario, vulnerando la soberanía y las aspiraciones de los diferentes pueblos, en beneficio propio (privatización de los servicios públicos). En tal sentido han venido impulsando la creación de instituciones como la ONU, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial.

Para convertir en realidad este sueño totalitario de centralización absoluta del poder mundial, y conseguir un completo sometimiento de los pueblos a los intereses privados de un grupo de oligarcas, es necesaria la desarticulación de los antiguos Estados-nación. Con este objetivo se impulsaron las llamadas revoluciones de colores, en el espacio post-soviético; con este objetivo se han impulsado las revoluciones árabes, y con este objetivo se ha impulsado la presencia en España de organizaciones políticas, movimientos sociales y ONG multiculturalistas, que tienen como fin la disolución de nuestra identidad nacional y nuestro sometimiento a los intereses de la oligarquía mundialista. Cuentan para ello con un importante arsenal de recursos económicos y mediáticos, así como de contactos internacionales. Los diferentes Estados-nación (unos en mayor y otros en menor grado) son el último (o penúltimo) obstáculo entre los intereses de los grandes grupos financieros y el control total y absoluto, por parte de éstos, de los recursos del planeta, de ahí que deseen tan ardientemente su desaparición. Y un Estado con una identidad cultural y unas tradición histórica tan arraigadas como el nuestro, constituye un objetivo prioritario.
Muchos de los movimientos actuales contra la “desigualdad global”, que supuestamente luchan por “un mundo más justo”, están financiados por grandes fortunas de las élites.
“El multimillonario liberal George Soros, ha donado 50 millones de dólares al Instituto de Nuevo Pensamiento Económico (Institute for New Economic Thinking, INET), y utilizó ese grupo en 2011 para acoger una conferencia que se centró en crear ‘un nuevo sistema multilateral’ para la economía”, escribe Mike Ciandella, analista de investigación de la División de Análisis de noticias del MRC
Resulta irónico que el grupo que alerta sobre el hecho de que la desigualdad de ingresos provoca malestar social, esté precisamente financiado por uno de los hombres más ricos del mundo.
Soros y otros plutócratas están impulsando la narrativa de la “desigualdad de la riqueza” y “la necesidad de una mayor regulación” para crear un mundo más justo.
Pero en realidad, tal y como sostiene el articulista Brandon Smith, esto forma parte de una maniobra más amplia, que busca la justificación de un nuevo sistema financiero que centralice el poder en manos de un gobierno mundial:
“El culto a la banca internacional no tiene ningún interés en salvar el sistema actual, a pesar de lo que nos digan muchos analistas y gurús económicos”, afirma Smith.
“Su único objetivo es evitar los efectos visibles de la crisis hasta que esté listo un nuevo sistema que lo sustituya y para ello están jugando con la psicología de las masas, para que lo acepten como algo mejor”.
“Se promoverá el concepto de una gobernancia bancaria centralizada, como la mejor y única solución para acabar con futuras crisis económicas”.
George Soros y la multimillonaria familia Goldsmith, ambas estrechamente ligadas a la familia Rothschild, han financiado y apoyado numerosas ONG’s y movimientos antineoliberales y antiglobalización en nuestro país. De hecho, en su momento, George Soros mostró su apoyo al Foro Social Mundial, un reconocido movimiento a la globalización neoliberal.
Por ejemplo, muchos de estos movimientos impulsan la imposición de la llamada Tasa Tobin, llamada “Tasa Robin hood”, cuyo supuesto fin sería, no solo gravar el flujo de capitales, sino recaudar dinero para fines sociales en apoyo a un mayor reequilibrio de la riqueza.
La imposición de la Tasa Tobin, que debería ser regulada por algún organismo centralizado global, encaja con la creciente y omnipresente preocupación por la “evasión fiscal”, un argumento utilizado como excusa para imposición de un mayor control y monitoreo de todos los movimientos de capital, que probablemente acabe derivando en una justificación de las futuras monedas electrónicas, fácilmente controlables.
Lo que empezará siendo “una lucha por la igualdad social y el reequilibrio de las riquezas”, discurso utilizado por la izquierda populista española, no será más que una trampa para imponer el control absoluto final sobre todos los ciudadanos del mundo, sobretodo en las clases medias y bajas e imponer un gobierno mundial centralizado.
La izquierda radical está así colaborando en el diseño y explotación del descontento social, como forma de allanar el camino para que el FMI y otras instituciones financieras globales puedan tomar el control de las economías nacionales y reformar por completo el sistema financiero global.
De ahí el interés en promover movimientos mediáticos y espectaculares, aparentemente populares, como el 15-M, utilizando para ello a sus más fieles cortesanos (Enrique Dans, Punset, Mayor Zaragoza o el mismo Martin Varsavsky, al que dedicaremos una mención especial), que bajo la apariencia de pedir mejoras sociales, sólo buscan la destrucción del orden actual y la implantación de uno nuevo, más propicio para los intereses de los oligarcas.
Una vez obtenidas las reformas deseadas, y pasado un tiempo de gobernanza global totalitaria, probablemente, el siguiente paso será la destrucción de este mismo gobierno global, con el fin de eliminar definitivamente todo lo que pudiera suponer un mínimo obstáculo entre esclavistas y esclavos. El fin perseguido es dejar a la especie humana totalmente a merced de los caprichos de un puñado de auténticos psicópatas. Así que la próxima vez que escuche usted a los “perroflautas” hablar en favor de abrir las fronteras de España a todos los que desean entrar, o despotricar contra el “salvajismo” de los toros, recuerde que son marionetas en manos de los mismos de siempre.
Martin Varsavsky
Particultarlemente significativo es el caso de Martin Varsavsky, un personaje a través del cual podemos vincular muy estrechamente al movimiento 15-M, nutriente de Podemos, con el clan Rockefeller.
Este multimillonario argentino de origen judío y formado académicamente en las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos, llamado Martin Varsavsky, hizo gala de un espíritu filantrópico, impropio de una persona que ha amasado toda una colosal fortuna dejándose guiar por la más abyecta codicia, al facilitara los “acampados” del 15-M, en España, la posibilidad de conectarse gratuitamente a internet, vía wifi. Para ello ordenó la instalación de sus famosas foneras (router wifi de la compañía Fon, propiedad de Martin Varsavsky), en todas las acampadas más importantes del 15-M.
¿Pero qué pudo llevar a Martin Varsavsky a un acto de tanta generosidad, más teniendo en cuenta que se trata de un hombre acostumbrado a actuar exclusivamente con la perspectiva en la mente del interés y del lucro personal ? ¿Quizás se haya contagiado del espíritu de la navidad del cuento de Dickens?
Para comprender y poder explicar mejor este sospechoso comportamiento filantrópico, veamos quién es Martin Varsavsky, sus vínculos con la poderosísima familia Rockefeller y los intereses que podrían tener éstos en la extensión de un movimiento como el 15-M.
El apoyo de Varsavsky al 15-M no ha consistido sólo en prestar su ayuda en el terreno informático, sino que también ha sido un gran propagandista mediático del mismo, tanto a nivel local, como internacional, publicando artículos en lengua inglesa, en varios de los más prestigiosos medios de comunicación mundiales, en los que no repara en elogios para expresar su admiración por los “indignados”.
Este peculiar “indignado” es el fundador de siete grandes empresas, entre ellas destacan, ya.com o Jazztel, en el campo de las telecomunicaciones, y Medicorp Sciences, en el campo de los negocios farmacéuticos. Esta última se dedica al desarrollo y fabricación de los famosos test del SIDA. Estos test han sido denunciados en multitud de ocasiones, debido a que nunca son capaces de detectar el VIH (supuesto virus vinculado al SIDA), sino que basándose en la reacción de los anticuerpos de cada persona que se hace la prueba, se decide etiquetarla como VIH positivo o no, independientemente de que sea portador de virus alguno.
Por este motivo son muy frecuentes los falsos positivos. A pesar de su poca fiabilidad (una persona que haya pasado recientemente un constipado puede dar positivo), estos test han sido de gran utilidad a la hora de conseguir futuros consumidores de larga duración (nada menos que el resto de sus vidas) de tóxicos y costosísimos retrovirales como el AZT. Precisamente la familia Rockefeller es la mayor beneficiaria de todo el negocio montado en torno al VIH-SIDA, desde principios de los años 80 del pasado siglo, al ser la propietaria y accionista de prácticamente toda la industria que gira entorno a él (estudios, test, fabricación de retrovirales…).
Pero más allá de esta coincidencia de intereses económicos en el macro-negocio del SIDA, donde más nítidamente se puede ver la vinculación entre Varsavsky y los Rockefeller es en varias de las “fundaciones” en las que ambos participan, actuando como presidente o miembro del consejo de administración, el primero, y como patrocinadores, los segundos, pudiéndose apreciar además una clara relación empleado-empleador. AD recaba información sobre la vinculación económica de algunos de activistas españoles de la causa animalista con estas “fundaciones”.
Por un lado tenemos la Safe Democracy Foundation, desde la que curiosamente ya se alentaba a una revolución en la Unión Europea al estilo 15-M, antes de que éste apareciera, y de la que Varsavsky es presidente, y la Fundación Rockefeller colaboradora habitual. Algo similar ocurre con la Clinton Foundation (gran propagandista del negocio VIH-SIDA) y One Voice (una plataforma sionista), de las que nuestro protagonista es miembro del consejo administrativo y la Fundación Rockefeller (junto a la Fundación Soros, entre otras) uno de sus patrocinadores.
La Fundación de Soros financió la agencia ‘paradiplomática catalana’
Por otra parte, la Fundación Open Society Initiative for Europe de George Soros financió con 27.049 dólares actividades del Consell per la Diplomàcia Pública de Catalunya, el Diplocat, la agencia ‘paradiplomática’ catalana. Según los documentos que se han filtrado de las actividades del financiero, Soros aportó estos dólares para cofinanciar una jornada sobre la xenofobia y el euroescepticismo que se celebró en Barcelona en enero de 2014 ante las elecciones al Parlamento Europeo.
Fuentes de la dirección del Diplocat han admitido a La Vanguardia la financiación de este proyecto por parte de la fundación del famoso financiero. De hecho, no es la única aportación a agencias o think tanks catalanes a los que Soros ha ayudado económicamente. El CIDOB, think tank de prestigio internacional bajo el paraguas de diversas administraciones catalanas, también recibió 24.973 dólares para financiar una jornada sobre la integración.
El seminario internacional del Diplocat, titulado “Eleccions Europees 2014: l’augment de la xenofòbia i els moviments euroescèptics a Europa”, fue coordinado por Elisabet Moragas y se realizó a puerta cerrada y al que sólo se podía asistir por invitación.
Según las explicaciones del Diplocat, que preside Albert Royo, se realizó en forma de diálogo abierto entre los expertos académicos y representantes políticos, todos con experiencia sobre el tema del debate, junto con periodistas o representantes de medios de comunicación influyentes de diferentes países de la UE.