¡Ay Cervantes, qué volá!


Aporte de Olga Grinan 

¡Ay, Cervantes si tú vieras
tu español cubanizado,
completamente erizado
seguro que te pusieras!

Y si tú vieras y oyeras
a estos jóvenes hablando:
Si estás solo: estás pasmado,
la gente adulta son tembas
y labios gruesos son bembas.
¡Ay, viejo, están acabando!

Hablar mucho es tiqui-tiqui,
y si hay un joven hermoso,
ya no se llama buen mozo,
ahora es un papi riqui.
El dinero es guaniquiqui,
se habla de jinetear
sin caballo que montar,
de mala hoja, de jama.
Al niño le dicen chama,
y el buen dormir es zurnar.



Cervantes, te dolerá
si puedes estar oyendo;
mas, si los ves escribiendo
¡entonces sí que te da!
Escriben barbaridá
así, sin poner la d.
Te cambian j por g
y dormiendo por durmiendo.
Y ponen la tilde haciendo
tin marin de dos pingué. (¿pingüé?)

Cual Quijote o Sancho Panza
combatimos cada día
al gigante Ortografía,
pero nos parte la lanza...
Mas asere, hay confianza:
tu lengua no acabará,
que con tal diversidá
brilla y luce como un sol,
porque, viejo, el español,
sigue arriba, ¡qué volá!

Anónimo