La UE se opone a publicar su acuerdo con La Habana porque podría 'socavar' el proceso de diálogo con el régimen

No lo publican nada porque eso es un proceso de compra y venta de la Isla, los dueños de la finca vendiendo hasta el último clavo. MB
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El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), servicio diplomático de la Unión Europea (UE), se ha negado a divulgar al "público general" el contenido del tratado bilateral firmado el 11 de marzo con el régimen ya que, según indica en una carta —a la que ha tenido acceso DIARIO DE CUBA—, publicarlo ahora "podría minar el proceso" y "perjudicar las relaciones entre la UE y Cuba".

La misiva —con fecha del 27 de abril— lleva la rúbrica del jefe de la división de Asuntos Parlamentarios del SEAE, Gabriele Visentin, y es la respuesta a una petición del director de programas de América Latina de Civil Rights Defenders, Erik Jennische, quien había pedido acceder al documento firmado públicamente en La Habana el 11 de marzo.
El documento en cuestión, "Diálogo político y acuerdo de cooperación entre Cuba y la Unión Europea concluido el 11 de marzo de 2016", es —según palabras de Visentin— "de naturaleza provisional y parte de una negociación que está en marcha". 
Amparándose en regulaciones europeas, el diplomático insiste en que el contenido del texto no puede publicarse ni de forma parcial ni totalmente.
El documento lo firmaron el secretario general adjunto para Asuntos Económicos y Globales del SEAE, Christian Leffler, y el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Abelardo Moreno.
La firma se hizo ante la presencia de la Alta Representante de la UE en Política Exterior, Federica Mogherini, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla. 
En declaraciones a DIARIO DE CUBA, Erik Jennische consideró que al negar el acceso al acuerdo se está violando el "principio de transparencia" de la UE. Asimismo, el activista señaló que es una contradicción decir que el documento es provisional cuando los equipos negociadores lo firmaron "a la luz pública".
Jennische lamentó la excepción que la UE permite con el régimen de La Habana y afirmó que ya ha apelado contra esta decisión. "Si la UE firmara un acuerdo similar en un país democrático en América Latina, no habría problemas en publicar el documento".
En este caso, el activista cree que el régimen de La Habana es el que está dictando lo que hay que hacer. "Cuba dice que no se puede publicar, y esto significa que el Gobierno cubano está decidiendo qué puede hacer y no hacer la UE, que excluye a sus propios ciudadanos del debate".
Asimismo, el activista pidió a los gobiernos miembros de la UE que publiquen el texto del acuerdo para poder ser discutido por los ciudadanos. Recordó además que textos similares se firmaron con países de Centroamérica entre 2012 y 2013 y fueron procesos de negociación abiertos, incluso con la participación de organizaciones de derechos humanos en las reuniones. "Esta es la manera de trabajar", indicó Jennische.
El caso cubano, en cambio, ha marcado la diferencia. Las organizaciones europeas y cubanas han sido excluidas del proceso, afirmó Jennische. "Según ellos la idea del acuerdo es crear un acercamiento entre pueblos, pero, ¿cómo se va a lograr si no se quiere dar a conocer el contenido del mismo?"
En Cuba, Federica Mogerinhi dijo en marzo que el acuerdo permite superar la "posición común", aunque para ser levantada necesita todavía la aprobación del Consejo Europeo. El documento firmado se plantea fortalecer las relaciones de La Habana con el bloque comunitario e incluye un capítulo dedicado al diálogo político, otro a la cooperación y las políticas sectoriales, y un tercero sobre el comercio.