Insulza dice que es 'posible' que en 2020 el régimen de La Habana sea miembro pleno de la OEA

Ya usted sabe, del dicho al hecho se ha ido acortando el trecho, en cualquier momento caen en paracaídas allí por "buenos que son. ¿Changó mi'jita que coño le has hecho al cerebro de estos podridos? Maura Barrabí
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El secretario general de este organismo interamericano se despide pidiendo 'un reconocimiento' por su labor en la integración de la dictadura en la región./DDC

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidió este jueves un "reconocimiento" por su labor en el gradual proceso de integración del régimen de La Habana en el continente. Según sus previsiones, es "posible" que la dictadura castrista sea miembro pleno de la OEA en 2020.
En una entrevista con EFE, Insulza, que el lunes abandonará el cargo después de 10 años al frente de la Organización de Estados Americanos (OEA), identificó las crisis en Venezuela, Honduras y Paraguay como los momentos más difíciles de su mandato y aseguró que su próximo reto es "participar en la política" de su país, Chile.

Insulza se despide mañana del Consejo Permanente de la OEA y el martes pasará el relevo al uruguayo Luis Almagro con una convicción: que la organización que deja es "mucho más fuerte hoy día, mucho más estructurada" y que está "mejor orgánicamente que nunca".
El diplomático chileno se siente especialmente "orgulloso" de haber sido el primer secretario general de la OEA en viajar a Cuba en más de medio siglo y el que "promovió" el levantamiento en 2009 de las sanciones que mantenían a la Isla suspendida como socio de la organización desde 1962, aunque el país no ha vuelto aun a su seno.
"Yo no esperaba que Cuba volviera a la OEA de ninguna manera tan pronto, son demasiados años los que han pasado. Pero sí esperaría de ellos un reconocimiento algo mayor, porque en realidad esta OEA ha sido fundamental en lo que ha pasado después", afirmó Insulza.
El titular de la OEA asegura que, cuando visitó La Habana en enero de 2014, ya "veía venir" en cierto modo el acercamiento entre Estados Unidos y La Habana que esos Gobiernos anunciarían 11 meses después.
"Esta fue una cosa de los últimos 10 años", subrayó Insulza, y recordó que en su primera Asamblea General, la celebrada en Florida, en Estados Unidos, en 2005, casi nadie "habló de Cuba, ni a favor ni en contra".
"Tuve la fortuna de estar también cuando Cuba se reintegró a la Cumbre de las Américas (en abril). Yo espero que este proceso continúe, y estoy seguro de que Luis Almagro va a continuar en la misma línea, pero creo que ha sido un gran éxito", indicó.
Insulza insiste en que "es posible" que, cuando Almagro abandone su cargo, en mayo de 2020, el régimen cubano sea ya un miembro pleno de la OEA.
Pero también opina que una suspicacia acumulada durante medio siglo "no se borra de la noche a la mañana", por lo que La Habana se integrará "poco a poco" en el sistema interamericano, en principio en "el debate sobre drogas" o "el Banco Interamericano de Desarrollo".
"Y la parte ya política, eso se verá al final, eso tomará más tiempo. Mejor no poner plazos, porque uno se puede equivocar", dijo.
Lo que sí cree que se resolverá pronto son las negociaciones entre el Gobierno colombiano y las FARC, pues tiene "sinceramente la esperanza de que en Colombia este año, o en uno más, haya un acuerdo de paz", aunque "la violencia" persistirá un poco más.
Sobre sus momentos más difíciles desde que asumió el cargo en 2005, Insulza cita tres: el golpe de Estado en Honduras en 2009, el juicio político en Paraguay que destituyó al presidente Fernando Lugo en 2012 y la crisis política que se agudizó en Venezuela desde las protestas de febrero de 2014.
"Venezuela ha sido un momento complejo, ha sido doloroso, porque los países no han querido actuar respecto a Venezuela", sostuvo.
Insulza matizó que no se refiere a una "intervención" en los asuntos internos de Venezuela, sino a que la OEA podría "promover un diálogo entre las partes de manera más abierta y más clara" y "la comunidad internacional no está haciendo todo lo que podría hacer".
El diálogo entre el Gobierno y la oposición "no ha dado ningún resultado", pero los intentos de activarlo han "permitido que, finalmente, el número de presos políticos en Venezuela no sea tan alto como podría haber sido con la actitud del Gobierno".
Según Insulza, "la mayoría" de las críticas que ha recibido durante estos diez años provenían "de venezolanos, de oposición o de Gobierno", con duras acusaciones del fallecido presidente Hugo Chávez hace unos años y la reciente condena de muchos opositores al Gobierno de Maduro por su gestión de la crisis política actual.
"Yo creo que hemos sido coherentes en eso, y hemos actuado en lo que hemos podido respecto a Venezuela como Secretaría General, pero no hemos alterado las reglas del juego", que no otorgan a su cargo "facultades" para "decidir la aplicación de la Carta Democrática Interamericana contra la voluntad del Gobierno" en cuestión, afirmó.
Insulza no cree que Venezuela imponga su voluntad en el Consejo Permanente de la OEA como hace unas décadas hacía Estados Unidos, una tesis que defienden algunos comentaristas, pero sí opina que "los países tienen opiniones cada vez más independientes".
Consideró además que Estados Unidos "ha tenido menos participación" de lo que Washington "quisiera" en las decisiones de la OEA, pero también "ha aceptado que ya no manda en el Consejo como mandaba antes".
Respecto al golpe de Estado en Honduras, destacó que "hubo unanimidad" en la decisión de suspender al país, aunque se "perdió un año" en volverlo a incorporar; y sobre la crisis en Paraguay, resaltó que "no estando de acuerdo los países, cada uno puso de su parte para que eso no desembocara en una división".
Con 21 años ocupando cargos públicos a sus espaldas, y a sus 71 años, Insulza no se ha cansado de la política, e insinúa que quizá podría interesarle "aconsejar" a otros políticos en su país.
"Mi proyecto por ahora es irme a mi casa, instalarme, instalar mi oficina y vincularme a la política chilena", resumió.