La oposición francesa, perpleja ante el encuentro de Hollande con 'un dictador de la peor especie'

Califican de 'patético' el comportamiento del presidente francés en la Isla y le recuerdan los 'miles' de muertos provocados por el castrismo./DDC

La visita del presidente francés, François Hollande, a Cuba y su encuentro con los hermanos Castro ha levantado controversia en Francia este martes, informa el periódico Le Parisien. El periódico recopila los comentarios de varios diputados de la oposición, muchos de los cuales valoran de forma negativa la visita de Hollande a Fidel Castro, a quien algunos califican como "un dictador de la peor especie". 
La operación del presidente francés en la Isla ha sido calificada como "un éxito" por parte del primer ministro socialista, Manuel Valls, la "prueba de un mundo que se mueve" para el gobernante Partido Socialista (PS).

Los elogios también llegan desde la extrema izquierda. Jean-luc Mélenchon, presidente del Partido de Izquierda francés, ha aprobado igualmente la entrevista de Hollande con Fidel Castro, lamentando incluso que el presidente francés haya esperado a "que Obama le diera el permiso" para hacerlo.
Desde la derecha, las apreciaciones sobre el viaje han sido menos elogiosas. Si la diputada de la UMP Valérie Pécresse ha admitido que sería un fallo que Francia no tomara partido en la apertura de Cuba, también asegura no comprender el entusiasmo expresado por Hollande en la Isla.
Otro diputado conservador, Bruno Le Maire, cree que el encuentro de Hollande con los hermanos Castro fue "un momento más patético que histórico", mientras que desde posiciones políticas de centro, el diputado Hervé Morin ha lamentado la imagen que Hollande ha ofrecido de Francia, "patria de los derechos del hombre", al ir a encajar la mano de un “dictador”.
Una "falta" para los conservadores de la UMP
El portavoz de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), el diputado Sebastien Huyghe, ha señalado que "el encuentro de Hollande con el dictador de extrema izquierda Fidel Castro, que ha oprimido a su pueblo durante decenios, es una falta".
En BFM TV, el diputado también conservador Bruno Le Maire ha dicho que "lamenta la complacencia" con el viaje de Hollande: "Yo no sé qué honor puede ser encontrarse con Fidel Castro. Yo no lo habría visitado. (…) No estoy nada satisfecho con esta visita de un presidente que representa Francia".
E insiste: "Es un momento patético, no es un momento histórico. Encuentro patético entre el presidente de la República y aquel que sigue siendo un dictador de la peor especie".
De todas formas el diputado reconoce que es bueno participar en el proceso de apertura de la Isla.
También prudente se muestra la diputada conservadora Valérie Pécresse: "Sí, Francia debe participar en este proceso, esto es necesario, pero no en detrimento de los derechos humanos. Me parece que el presidente ha sido un poco tímido sobre este asunto en los últimos días. (…) Uno escucha a François Hollande muy emocionado. Para mí, personalmente, Fidel Castro no ha formado nunca parte de mi Panteón de hombres políticos soñados, por lo que esto me deja un poco de mármol".
"Hollande rechaza ir a Rusia para conmemorar los 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial pero se va a estrechar la mano de Castro", ironizó en Twitter el consejero nacional del partido de la oposición, François Péguillet.
"Después de su visita a Fidel Castro, Hollande planea ir a poner flores al mausoleo de Lenin y tomar el te con Kim Jong-un?", se interroga el diputado Guillaume Larrivé.
Hervé Morin, diputado de UDI (centro), ha reaccionado con ironía: "Bravo François Hollande! Voluntad de reencontrarse con el dictador Castro a cualquier precio. Pero qué imagen de Francia, patria de los derechos humnanos?" E insiste en Twitter: "Hollande se enorgullece como un niño de una foto con Castro, quien ha hecho morir a miles de personas en las calles y en las cárceles!"