Ya lo tienen dentro


Por  Zoé Valdés/Libertad Digital
"España, ya lo tienes dentro", comentó un cubano en un video de Facebook donde se apreciaba a Pablo Iglesias dando una cháchara comunista tapiñada de humanista. Sí, es triste reconocerlo, pero ya los españoles lo tienen dentro: el comunismo de los Castro. Y no digo como afirman otros: el chavismo de Chávez, porque aquello no era más que una copia exacta y fanática de lo primero.

Desde París suelo seguir la política española a través de TVE Internacional, de la prensa peninsular y de la francesa. Hoy hace cuatro meses y siete días, si no he contado mal, que España no consigue establecer gobierno. Entre la fatuidad del ambicioso de Pedro Sánchez, al que el país le importa un pito, porque lo que le importa a él es convertirse en presidente, él y solo él, y los planes tiránicos de Pablo Iglesias, se ha dilapidado un tiempo precioso en el que han llovido los insultos y las vulgaridades, como esa de un intelectual de Podemos cuyo nombre es Fernando Tejero, que según leí mandó a todo el mundo a algo así tan peregrino como a que le mamaran el rabo. Bueno, he visto su cara, y me he preguntado, ¿tendrá verdaderamente rabo? Duda de cubana.
Para colmo el impertinente de Pablo Iglesias, con su arrogancia tan fresca (de atrevido, como decimos los habaneros), llegó veinte minutos tarde a su cita con el Rey. Vestido que ni un mendigo y haciéndose el gracioso pretextó (no que se excusara) que su tardanza se debía a que se habían extraviado (él y no sé quiénes más) por las calles madrileñas. Típico de los chistecitos o pujos que solía disparar Fidel Castro al principio de su revolución, aunque a mí Iglesias, con su coleta tan estupendamente estilizada, se me da más un aire al joven Castro II, sí, al mismo que no le tembló la mano para fusilar cientos de inocentes junto al Che Guevara, precisamente muy al principio de la cobardía fatal.
Viendo, en fin, como veo el asunto, el panorama español me da escalofríos. De Rajoy ni hablemos, "no viene al caso", que diría el bolero de Clara y Mario, aunque, todo hay que decirlo, su rueda de prensa de hace dos días fue superior a ninguna otra, entrenado está para el paragüerismo, quién lo duda a estas alturas. Pero eso de enviar al ministro de Exteriores a Cuba para negociar cochinamente con los Castro e indultarles la deuda da pavor, algo que no perdonaremos los cubanos que algunos también votamos en España.
Pero a lo que iba y en lo que estaba, pobre España, se lo han colado bien adentro, y los que lo introdujeron, al duro, sin guante y sin vaselina, pretenden instaurar un populismo a la caribeña, que con todo rigor se le llama dictadura. Y probablemente los españoles votarán entusiastas por ella. Inocentes no, porque con lo que ha tronado aquí ya no hay nadie inocente.