Jaime Ortega agradece a Raúl Castro el acercamiento 'sin retrocesos' a la Iglesia Católica


Viejo sangano, miliciano. MB
El cardenal Jaime Ortega, figura clave de la reconciliación diplomática de Cuba y Estados Unidos, agradeció el sábado al general Raúl Castro el acercamiento "sin retrocesos", y no siempre "comprendido", que propició con la Iglesia Católica, en su última misa como arzobispo de La Habana, reportó la AFP.

A sus 79 años, Ortega fue relevado en abril por el papa Francisco de su responsabilidad al frente del arzobispado, tras superar el límite de edad para esa función y luego de 35 años de gestión.
Durante el oficio religioso, fue leído un mensaje de Francisco en que reconoció el importante papel de Ortega en el restablecimiento del diálogo de la Iglesia con el Gobierno comunista, y por haber sido el anfitrión de las históricas visitas de los tres últimos papas.
"Aun en tiempos delicados, no ha escatimado esfuerzos para fomentar la reconciliación en el seno de la sociedad cubana para abrir caminos de diálogo entre Cuba y otros países", señaló el papa.
Antes de declararse laico, el Estado cubano fue oficialmente ateo entre 1976 y 1992 y confiscó a laIglesia Católica varios edificios después de la llegada al poder de Fidel Castro.
Un Ortega sonriente, sin visos de tristeza —describió la AFP—, dirigió en su despedida un amplio mensaje de reconocimiento a Raúl Castro.
"Agradezco a las autoridades de mi país todas las posibilidades de superar periodos críticos y momentos difíciles, y haber sido capaces de avanzar sin retrocesos por un camino de diálogo, no comprendido por muchos dentro y fuera del país; dentro y fuera de la Iglesia, dentro y fuera de las estructuras gubernamentales", señaló.
También gradezco "especialmente" —agregó el cardenal— a Raúl Castro "por el impulso decisivo a este diálogo. Él aceptó la participación activa y mediadora de la Iglesia Católica en la excarcelación de casi 150 prisioneros".
La excarcelación del grueso de ese grupo de disidentes políticos se produjo en 2010, y coronó el diálogo emprendido por Castro y las autoridades católicas.
Después de ese gesto, las organizaciones de oposición en Cuba —algunos de cuyos dirigentes han criticado a Ortega por su condescendencia con el Gobierno— han denunciado nuevos arrestos, la mayoría temporales, de disidentes.
En su mensaje, el cardenal destacó igualmente al general "por haber aceptado los buenos oficios" del Vaticano en el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, otrora enemigo de la Guerra Fría, en un proceso iniciado a finales de 2014.
Ortega dejó el templo en medio de efusivos abrazos y saludos de los fieles que llenaron la catedral de La Habana. No obstante, durante su mensaje, aclaró que seguirá activo como cardenal.
En su lugar, designó al arzobispo de Camagüey, Juan García, un prelado muy discreto que se espera siga con la misma línea de diálogo con las autoridades.
Nacido el 18 de octubre de 1936 en Jagüey Grande, Matanzas, Ortega fue ordenado sacerdote en 1964, aunque su ministerio se vio interrumpido un año después al ser internado en las llamadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción, UMAP, que el Gobierno cubano mantuvo hasta 1968, donde eran recluidos básicamente jóvenes que se negaban a cumplir el servicio militar obligatorio, muchos de ellos religiosos, recordó por su parte EFE.
Tras ser obispo de la diócesis de Pinar del Río, en 1981 fue nombrado al frente de la archidiócesis de San Cristóbal de La Habana, cargo que ha desempeñado hasta ahora.
En 2011, al cumplir 75 años, pidió, como establece la legislación canónica, su renuncia al papa como arzobispo de La Habana, pero en aquel momento no fue aceptada.
Otro de los pasos dados por Ortega fue la inauguración en 2010 de una nueva sede para el Seminario San Carlos y San Ambrosio, en la que fue la primera construcción de la Iglesia Católica en la Isla desde 1959.
A la misa celebrada este sábado en la Catedral de La Habana asistieron cientos de fieles católicos, además de funcionarios como la jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista, Caridad Diego.
También acudieron miembros del cuerpo diplomático acreditado en la Isla, como el jefe de negocios de la embajada de Estados Unidos en Cuba, Jeffrey DeLaurentis.
El domingo 22 de mayo se celebrará en la Catedral de La Habana otra misa de recibimiento al nuevo arzobispo de la diócesis, Juan de la Caridad García.