Once muertos en atentado con coche bomba en Estambul


Las fuerzas de seguridad turcas son blanco habitual sin embargo del clandestino Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) o de uno de sus grupos escindidos, los Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK)/Diario Las Americas

Al menos 11 personas, siete policías y cuatro civiles, murieron este martes en un atentado con un coche bomba en el centro histórico de Estambul, informó el gobernador de la ciudad turca, Vasip Sahin, desde el lugar del ataque.
Además hay 36 heridos, tres de ellos graves. Por el momento nadie se ha atribuido el hecho, perpetrado al parecer al ser activados a distancia los explosivos en el vehículo cuando pasaba por el lugar un autobús policial.

El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, preparó a sus ciudadanos para una larga lucha contra el terrorismo y afirmó que el atentado "no se puede perdonar". "Debemos esperar algo así de los terroristas en todas partes siempre y estar preparados para ello", declaró tras visitar a los heridos en el hospital.

"Nunca se puede saber dónde, cuándo y qué volará por los aires el terrorismo. Por eso tomaremos todo tipo de medidas y seguiremos haciéndolo", añadió. "Esta lucha, que comenzó con los primeros seres humanos, continuará hasta la eternidad".

En imágenes de la televisión se veía el autobús policial completamente destruido. También resultaron dañados los edificios aledaños, como la mezquita de Sehzade, del siglo XVI. Tanto la Unión Europea (UE) como los Estados Unidos condenaron el hecho.

El ataque coincide con el inicio del mes sagrado musulmán del Ramadán y es el tercero en Estambul este año. En la capital del país, Ankara, hubo otros dos también con coche bomba.

El lugar está a menos de un kilómetro de distancia en línea recta del turístico Gran Bazar y a un kilómetro y medio de la mundialmente famosa Mezquita Azul.

Muy cerca de este lugar un atacante suicida mató en enero a 12 turistas alemanes. El Gobierno responsabilizó de este atentado y de otro en marzo también en Estambul a la milicia terrorista sunita Estado Islámico (EI).

Las fuerzas de seguridad turcas son blanco habitual sin embargo del clandestino Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) o de uno de sus grupos escindidos, los Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK). También comete ataques en Turquía el grupo terrorista de izquierdas DHKP-C.

Un tribunal turco impuso poco después del ataque una prohibición informativa parcial a los medios, informó el Consejo Supremo de Radio y Televisión del país (RTÜK).

Este tipo de prohibiciones, comunes tras los ataques contra las grandes ciudades del país, impiden que se publiquen informaciones no oficiales, incluido el curso de las investigaciones, y algunas imágenes de los escenarios de los atentados. Como motivo se alega la "seguridad nacional" y el "orden público".

La industria turística turca se ha visto muy golpeada por las amenazas. El mes pasado el número de visitantes se redujo en un 28 por ciento comparado con el mismo período de 2015.