Renuncia directora del Museo del Bronx debido a programa con Cuba


El Museo de Arte del Bronx ha perdido seis miembros de su directiva en una semana/CubaEncuentro/Redacción CE, Madrid | 31/08/2016 12:36 pm

Seis miembros de la directiva del Museo de Arte del Bronx han renunciado a sus cargos, y entre ellos dos —la presidencia y vicepresidenta de la institución— han alegado sus preocupaciones con un programa de intercambio artístico con Cuba, según personas familiarizadas con la situación.

La presidenta de la junta, Laura Blanco, y la vicepresidenta, Mary Beth Mandanas, renunciaron a sus cargos la semana pasada, de acuerdo a la portavoz del museo, Sara Griffin.
Blanco —una exejecutiva de la industria del espectáculo nacida en Cuba y criada en Miami— expresó en un memorando, adjunto a la renuncia, sus inquietudes por la iniciativa del museo de intercambiar obras con el Museo Nacional de Arte de Cuba y respecto a los planes de enviar una copia de la estatua de José Martí, en el Parque Central de Nueva York, a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, informa The New York Times.
En particular algunos miembros de la directiva se mostraron en desacuerdo con Wild Noise, la iniciativa del museo anunciada el pasado año, para intercambiar obras de arte con el Museo Nacional de Cuba.
En el momento en que ya se estaba llevando a cabo una campaña de recaudación de fondos, expresó Blanco, fue que ella supo que era poco probable que Cuba prestara obra alguna, debido a los temores de que fuera confiscada para satisfacer las reclamaciones pendientes de ciudadanos estadounidenses, cuyas propiedades en la Isla fueron confiscadas por el Gobierno cubano.
“La campaña de recolectar fondos para el proyecto Wild Noise debe ser detenida de inmediato”, Blanco dijo en su memorando. “El museo está solicitando y aceptando dinero bajo el fundamento de que se efectuará un intercambio de obras de arte con el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba en La Habana. No hay posibilidades reales de que ello ocurra”.
La expresidenta añadió que se sintió “consternada” al ver que Holly Block —directora ejecutiva del Museo de Arte del Bronx desde 2006 y autora de Art Cuba: The New Generation, de 2001— había sido citada en un artículo del New York Times del 9 de junio, sobre la demora en el programa, y expresado que la posibilidad de una confiscación “había sido una preocupación desde el mismo comienzo“.
Griffin, la portavoz del museo, afirma que la institución continúa trabajando para traer arte procedente de Cuba al Bronx, y que la cuestión de mantener a las piezas seguras —sin la posibilidad de que sean confiscadas— ha sido referida a los gobiernos de Estados Unidos y Cuba.
“Si tenemos que posponer la apertura de la exposición Wild Noise en el Bronx lo haremos, pero el museo se mantiene comprometido con la asociación”.
“Nadie creía que íbamos a ser capaces de montar con éxito la exhibición del Museo del Bronx en Cuba el pasado año”, continúa. “Pero preservamos y lo logramos”.
Estatua de Martí
Blanco también expresó su preocupación por el proyecto de realizar una copia de la estatua de José Martí en el Parque Central y enviarla a Cuba, al costo de $2,5 millones. En el memorando expresó que el presupuesto del museo es de $3,2 millones, y que se había brindado “información inadecuada” a la junta en pleno sobre el proyecto de José Martí, que había sido “inflado” a $2,5 millones de los $1,5 millones originales.
“La vida de José Martí resulta de poca o ninguna relevancia para los miembros de la comunidad local. Mientras hay una importante población latina en el Bronx, el número de cubanos es aproximadamente de 8.000, de una población total que supera los 1,3 millones de residentes. La estatua, por valor de $2,5 millones, no se encuentra siquiera en el Bronx”.
Por su parte Griffin enfatizó que los esfuerzos de recaudación de fondos para la estatua de José Martí han sido realizados de forma completamente separada del presupuesto de operaciones del museo, y que no resultaba relevante la comparación de ambas cifras.
“El museo tiene una vulnerabilidad financiera mínima en este proyecto”, recalcó, “así que la comparación con el presupuesto operativo del museo carece de relevancia”.
Al mismo tiempo, en un mensaje electrónico, Joshua Stein, un abogado de bienes raíces que es también miembro de la junta directiva, señaló que bajo la dirección de Block, el museo ha llevado a cabo “un amplio rango de proyectos, desde los estrechamente locales a los muy internacionales”, y añadió que estos “han ayudado a colocar al museo en el mapa, al tiempo que servido a la comunidad inmediata del Bronx”.
“El proyecto José Martí y Wild Noise, en particular, fueron llevados a cabo con el apoyo total de la junta”, señaló, añadiendo que el proyecto Martí “encaja muy bien con nuestros intereses, como institución, en el arte cubano”.
Sin embargo, algunos artistas del Bronx consideran que el museo es selectivo respecto a los artistas cubanos, al destacar aquellos que viven en la Isla mientras rechazan los cubanos de la localidad.
“Ellos únicamente realizan la presentación de los artistas cubanos que mantienen sus vínculos con el Gobierno o que viven en Cuba”, expresó el fotógrafo Geandy Pavón. “Los artistas del exilio no encuentran ser representados aquí”.