Prominentes líderes republicanos abandonan a Trump


El odio hacia Trump, es cada ves más grande, digo odio, porque desde el comienzo todos comenzaron con burlas, como la burla no funcionó, acudieron a desprestigiarlo, tampoco les funcionó, y ahora, "prominentes" figuras del partido Republicano, no quieren saber de él. entonces, ahora es cuando más voy a darle mi voto, porque el resumen de todo esto es muy sencillo: Trump es un empresario, no un político, es un capitalista, es nacionalista, es patriota y NO ES DEL ESTABLISHMENT, quiere decir que, Trump no es el pela gatos que ellos quieren sentar de figura decorativa para el ESTABLISHMENT (que no tiene partido, es la mano que mueve la cuna y con tentáculos muy largos) mandar a sus anchas con un presidente de juguete que solo firmara todo aquello que los cabilderos quieran para llenar sus bolsillos y seguir acabando con esta nación. MB 
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Un cada vez más nutrido grupo de políticos y gobernadores republicanos están pidiendo que el candidato a la vicepresidencia Mike Pence lo reemplace/Redacción CE, Madrid | 09/10/2016 10:16 am/Cuba Encuentro

Cuando hoy domingo se celebra el segundo debate presidencial entre los candidatos de los dos principales partidos en Estados Unidos, crece el número de prominentes republicanos que se distancian o incluso repudian a Donald Trump. Incluso algunos de ellos han pedido su dimisión de la boleta.
Desde el comienzo de la campaña electoral por la presidencia, importantes figuras del republicanismo han mostrado sus reservas o rechazo hacia el magnate inmobiliario, pero lo que está ocurriendo en la actualidad es una verdadera estampida.
La diferencia entre lo que está ocurriendo ahora a lo acontecido meses atrás es que finalmente los republicanos tienen una figura que contraponer a Trump, y es precisamente su compañero en la boleta, Mike Pence, a quien por otra parte dan por ganador del debate vicepresidencial.
Un Trump desafiante dijo el sábado que no se va a retirar. “Cero posibilidades”, le dijo a The Wall Street Journal.
“Tengo gran apoyo”, le había dicho a The Washington Post.
El Partido Republicano ha entrado en crisis, con miembros prominentes que aparentemente no quieren tener nada que ver con Trump, informa El Nuevo Herald.
Al menos 30 legisladores republicanos dijeron públicamente que los votantes no deberían respaldar a Trump, informa BBC Mundo.
El presidente de la Cámara Paul Ryan no invitó a Trump a un evento por la “unidad” en Wisconsin el sábado. (Se suponía que su compañero de fórmula, el gobernador de Indiana Mike Pence, debía asistir en su lugar, pero luego se desistió).
“Estoy indignado por lo que he escuchado hoy [viernes]. A las mujeres se las tiene que defender y respetar, no objetivar. Espero que Trump trate esta situación con la seriedad que merece y trabaje para demostrarle al país que respeta a las mujeres mucho más de lo que sugiere esa grabación”, apuntó Ryan en un comunicado.
“Mientras tanto, ya no vendrá al acto de mañana [sábado] en Wisconsin”, agregó Ryan, informó la agencia Efe.
Ryan hizo así alusión a la polémica grabación divulgada por The Washington Post en la que el magnate inmobiliario explica con vulgaridades cómo se sobrepasa con las mujeres.
“Me atraen las mujeres bonitas automáticamente. Las comienzo a besar, es como un imán, no puedo ni esperar (…). Y cuando eres una celebridad te dejan hacer lo que quieras, puedes hacer lo que quieras (…). Agarrarlas por el coño. Puedes hacer de todo”, asegura Trump en un punto de la cinta.
A Trump se le grabó al llegar al set del programa Days of Our Lives con Billy Bush, entonces presentador deAccess Hollywood (y primo hermano del exgobernador de Florida, Jeb Bush).
El presidente del Partido Republicano, Reince Priebus, también rechazó las palabras de su candidato: “A ninguna mujer se la debe describir en esos términos o hablarle de esa manera. Nunca”.
El acto del sábado en Wisconsin (estado en el que el congresista se juega la reelección en noviembre) iba a ser el primero de la campaña en el que aparecerían juntos Ryan y Trump, quienes han evidenciado sus diferencias en público en múltiples ocasiones.
Trump ha tenido varias declaraciones polémicas durante su campaña, pero al parecer el audio difundido el viernes en el que se le escucha haciendo comentarios lujuriosos e indecentes sobre mujeres le están costando mucho políticamente.
El senador y excandidato presidencial 2008 John McCain informó en un comunicado que no puede apoyar más a Trump.
“He querido apoyar al candidato de nuestro partido nominado. No era mi elección, pero como nominado anterior, pensé que era importante que respetar el hecho de que Donald Trump obtuvo la mayoría de los delegados por las reglas de nuestro sistema del partido. Pensé que se lo debía a sus partidarios que deferencia”, dijo McCain de acuerdo a Politico.
“El comportamiento de Donald Trump esta semana, concluyendo con la divulgación de sus comentarios degradantes sobre las mujeres y sus alardes de asaltos sexuales, hacen que sea imposible continuar ofreciendo un apoyo aún condicionada a su candidatura”.
McCain asegura que no votará por Hillary Clinton, sino que colocará el nombre de un republicano que él considere calificado para ser presidente.
También, el actor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger se sumó a los pedidos de renuncia. “Por primera vez desde que me convertí en ciudadano estadounidense, en 1983, no votaré por un candidato republicano a la presidencia”, dijo.
La gobernadora republicana de New Mexico, Susana Martínez, la única persona hispana en el cargo en Estados Unidos, anunció que no apoyará la candidatura de Trump por la presidencia.
La republicana señaló en un comunicado que de lo que Trump se jacta “es abominable y completamente inaceptable”.
Martínez había criticado previamente al empresario por sus declaraciones respecto a los inmigrantes mexicanos. Trump luego la criticó duramente en un acto de campaña en Albuquerque que se tornó violento.
El actual gobernador de Utah y una cadena de miembros del Congreso, incluyendo al menos tres senadores federales por Idaho, New Hampshire y Virginia, habían revocado su apoyo a Trump a partir del sábado por la mañana.
Varios otros, entre ellos el senador de Dakota del Sur John Thune, miembro de la dirección del Senado, y el senador por Utah, Mike Lee, una estrella ascendente republicano, le pidieron la renuncia a Trump.
Thune, tercer republicano de más rango en el Senado, dijo a través de su cuenta de Twitter: “Donald Trump debe retirarse y Mike Pence debe ser nuestro candidato inmediatamente”.
En mayo, Thune había dicho que Trump era un candidato necesario para el “cambio”.
Dennis Daugaard, gobernador del estado, se unió a Thune. “Ya es suficiente. Donald Trump debería retirarse a favor del gobernador Mike Pence. Esta elección es demasiado importante”, señaló.
Los senadores de Alaska, Lisa Murkowski y Dan Sullivan, también le retiraron el apoyo; Sullivan pidió que Pence lo reemplazara.
Shelley Moore Capito, senadora de Virginia Occidental, y Cory Gardner, senador de Colorado, también solicitaron la retirada de Trump de la carrera.
Los republicanos del sur de la Florida se unieron en su reprimenda a Trump. Sin embargo, ninguno de los grandes nombres que le habían apoyado habían retirado su respaldo. el senador Marco Rubio dijo que los comentarios de Trump “eran vulgares, atroces y imposibles de justificar”.
“Nadie debe hablar de ninguna mujer en esos términos, incluso en privado”, escribió Rubio en Twitter.
“No estoy siguiendo de cerca la política en este momento, pero esto es terrible”, dijo en un comunicado el gobernador de Florida, Rick Scott, quien preside un súper PAC a favor de Trump. “No estoy de acuerdo con nadie que hable así de nadie. Nunca”.
“Me satisface que Trump haya dado una disculpa por la grabación que se divulgó en la que se le oye hacer comentarios irrespetuosos y completamente inaceptables con respecto a sus interacciones con las mujeres”, dijo en un comunicado el representante Mario Díaz-Balart de Miami. “Es importante que haya reconocido que declaraciones como esas son ofensivas y censurables”.
Trump en realidad no se había disculpado en el momento que Diaz-Balart opinó. Había hecho una declaración escrita excusándose por sus comentarios grabados del 2005 como “bromas de vestidores, una conversación privada que tuvo lugar hace muchos años”.
“Bill Clinton me ha dicho cosas mucho peores en el campo de golf”, dijo Trump. “Me disculpo si alguien se sintió ofendido”.
Ocho horas más tarde, se emitió una declaración en video expresando más arrepentimiento, pero todavía desestimando la grabación como una “distracción” y atacando a Bill y Hillary Clinton.
“Cualquiera que me conoce sabe que estas palabras no reflejan lo que soy. Lo dije, yo estaba equivocado, y me disculpo”, dijo. “He dicho algunas cosas tontas, pero hay una gran diferencia entre las palabras y las acciones de otras personas. Bill Clinton ha abusado de las mujeres en realidad, y Hillary ha acosado, atacado, avergonzado e intimidado a sus víctimas”.
La representante republicana de Miami, Ileana Ros-Lehtinen instó a Trump a retirarse como candidato presidencial de su partido, uniéndose al creciente número de miembros del Partido Republicano del Congreso que piden su renuncia.
“Trump no representa nuestra nación. Yo no estaba con Trump antes y no estoy con él ahora. Trump debe retirarse”, dijo Ros-Lehtinen en un comunicado. “En abril, antes incluso Trump aseguró la nominación, anuncié que no podía y no quería apoyar a Donald Trump en esta elección. Ahora estoy pidiendo a Donald Trump que se retire de la carrera por el bien de nuestra nación”.
Ros-Lehtinen, una veterana legisladora, primero apoyó a Jeb Bush y luego a Marco Rubio para presidente. Después de que ambos abandonaron la contienda, dijo que no votaría por Trump ni por la demócrata Hillary Clinton, diciendo que escribiría el nombre de Bush.
Las casi dos semanas después del enconado primer debate entre Clinton y Trump ya habían sido difíciles para este último, que descendió en encuestas en Florida, un estado que debe ganar.
Trump podría argumentar el domingo que difícilmente necesite del establishment republicano para tener éxito. Pero en un momento en que su campaña necesita más apoyo para crecer entre los votantes indecisos, se arriesga a perder las mujeres, un grupo político clave.