Wendy Guerra: 'Le pediría a Raúl Castro que no prohíban nuestros libros e ideas'


Menos mal que esta ves le faltó el sombrero para intentar parecerse a quien ella no le llega ni a la uña del pie. Esta mujer tiene una cara más dura que un ladrillo. Limosnera, huele pata, y hala leva castrista de siempre. Si es tan gran escritora, no lo es, ¿que le importa ir a la feria del libro en Cuba? Propaganda, esto es sola propaganda de una putana platanera, no escritora, , ella no es escritora, ella es una encuerusa que solo sabe propagar su gusto por el sexo compartido, le gustan las orgías, tal como le enseño su mamá, dicho por ella misma en "La Casa de las Americas". Que el mundo sepa que esta mujer, no representa a las cubanas. Ella representa solapadamente a la dictadura que la dejo salir hacer sus fechorías fuera de la isla de Cuba. MB.
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DDC
La escritora cubana Wendy Guerra lamentó en una entrevista con el diario español El País que "en Cuba no existe" y "la censura la muele" y puso como ejemplo reciente de esta situación que "ahora mismo llega la feria del libro de La Habana y no tiene ni entradas, ni puede participar".

En tal sentido, dijo que "le pediría a Raúl Castro que no prohíban los libros e ideas" de los escritores en general, además que "dejen exhibir (el filme) Santa y Andrés, de Carlos Lechuga, que aborda la vida de un autor censurado décadas atrás".
La autora describió su rutina diaria para escribir.
"Despierto temprano en Miramar, mi barrio situado en las playas al oeste de La Habana, me ducho y casi chorreando agua pongo la cafetera a colar café Cubita, enseguida me siento a escribir hasta entrado el mediodía", señaló.
"Almuerzo algo frugal, veo las noticias, cuando baja un poco el sol salgo a nadar un rato a la costa y mientras lo hago cambio las ideas de lugar, regreso a enjuagarme y tomar algo frío al atardecer, entonces me tiendo en la terraza a pensar en lo escrito dejando siempre un lazo para ensartar la historia… mañana será otro día", agregó.
A una pregunta de con quién le gustaría sentarse en una fiesta, respondió que "con Gabo (Gabriel García Márquez), quien a través de sus vivencias y de sus invitados podía contar la historia de su propia época, incluso, cambiar las reglas mientras meneaba un whiskey a la roca entre sus manos".
Para Guerra, una escritora "es un testigo que logra comunicar el drama humano con herramientas secretas a través de su universo sensorial".
Indicó que es más feliz cuando "encuentra una idea para iniciar un nuevo libro".
La escritora tiene publicados cuatro libros de poesía y cinco novelas, la más reciente, Domingo de revolución (Anagrama), publicada el año pasado.
Alumna de los talleres de guión de Gabriel García Márquez en Cuba, ha recibido el premio Bruguera en España y la Orden de las Artes y las Letras en Francia, entre otros.