Por la talanquera. El cubano, o no llega o se pasa.


Por Maura Barrabí

Comienzo por decir que, no soy periodista, eso todos lo saben, no cuento con un buen español porque llegué de niña a Estados Unidos y mi principal idioma es el ingles, necesario para estudiar, trabajar, y por ende, en muchas ocasiones, como anoche, no sabía explicarle en español a una amiga, que tenia el malestar del funny stomach (sería estomago cómico), y no es en sí la definición, es un malestar raro estomacal, que uno no puede explicar en si, medio que sientes nauseas, llenura etc. Siempre los medicos resumen: es un virus.

A lo que voy, a pesar de haber llegado aquí de niña, me esforzado en aprender mi lengua materna, seguir estudiando para evitar las faltas de ortografías lo más posible, y solo escribo por poner un grano de arena, muchos quizas no me leen, otros sí, no pretendo que me hagan caso, ni estén de acuerdo conmigo, solo expongo mi opinión que, sea correcta o no, con ella solo trato de comunicar lo que he vivido.


Siendo una niña, camine por los pasillos de una inmensa prisión, porque comprar o vender allí una libra de malanga, era sinónimo de delincuencia; esa fue y sigue siendo Cuba.

Vengo de una tierra manchada de sangre, la sangre de muchos hombres y mujeres que no cedieron ante tantas absurdas imposiciones, por parte de un grupo que obedecía ordenes de un lobo vestido de oveja, uno oveja verde olivo, con fusil en mano, pero eso no importaba, lo que importaba era la demagogia de el lobo feroz. El lobo levantaba el dedo y gritaba: ¡igualdad, libertad, todos es nuestro! Y la manada envidiosa, ingrata, mal agradecida de aquel empresario que les pagaba bien su trabajo para que pudieran servir en su mesa alimento y comer dignamente, les caían detrás al lobo, ciegos, sin misericordia, gritando a toda voz por las calles de la Isla: ¡Fidel esta es tu casa y si Fidel es comunista, que me pongan en la lista, yo estoy de acuerdo con él. ¡Paredón, Paredón!

Mientras las masas enardecidas corrían de un lado a otro, destruyendo la propiedad privada, gritando consignas lanzadas por el aparato propagandístico castrista, contentos de que estaban arrebatando lo ajeno, sin saber del sudor que al propietario le había costado, porque según el lobo, todo eso sería de todos, en las mazmorras castristas, cada noche, los prisioneros rezaban y gritaban: ¡Viva Cristo Rey! al escuchar los disparos a sus compatriotas que sin compasión, los barbudos, pasaban por el paredón de fusilamiento.

En aquellas cárceles, estoy segura, hubo terror, pero más que el terror, hubo moral, preferían morir, antes de vivir bajo un sistema que ellos sabían, les contarían los frijoles, y como cristianos, no tuvieron dudas de que el anticristo estaba colado en la Isla para secuestrarla y robarles todo, hasta la sangre, con  tal de apoderarse de la finca, y eso está en vigencia hasta el día de hoy.

Era motivo de alegria para la mayoría del pueblo, desalojar a los curas y monjas de la casa de Dios, y mandarlos al destierro.

Miles de padres, dejaron salir a sus hijos a Estados Unidos mediante la Operación Peter Pan, quedando ellos atrás, cualquier cosa era preferible a condenarlos a vivir bajo el terror comunista que se avecinaba.

Luego, por diferentes vías, aquellos empresarios y trabajadores repudiados, a quienes todo les quitaron, salieron rumbo a Miami, dejando contentos a sus ladrones.

Ya en Estados Unidos, perdiendo la esperanza de que el tirano rápidamente fracasara y regresar a la Isla, echaron a andar sus vidas, muchos volvieron a ser empresarios, otros trabajaron duro y lograron salir adelante, siempre manteniendo la idea fija de que, a Cuba había que rescatarla para regresar a ella un día.

Atrás quedaron muchos dignos hermanos, destinados a sufrir condenas de 20 y más años en prisión, y un pueblo pecador, destinado a pagar penurias por lo indigno de sus actos.

Fidel Castro, no tardo mucho en quitarse la careta y decir: esto es comunismo, ¿y qué? Silencio total, y un pueblo desarmado por qué, hum...Armas para qué.

Mucha gente que nunca apoyó tan crueles actos por parte de la chusma callejera, por diferentes razones, quedaron atrapados tambien, en ellos se cumplió el dicho: pagaran justos, por pecadores. Entonces, comenzó la guerra al cuello y la corbata, arrebataron los puestos laborales a personas universitarias para sentar analfabetos, Se trataba de poner al más comunista, no al más preparado, y comenzó el deterioro. Y con el pasar de los años, cumplieron su misión: no dejar piedra sobre piedra. La sociedad sin Dios sucumbiría en un abismo, y llegaría el momento en que las nuevas generaciones vivieran el submundo, donde jinetear (prostituirse) por un pedazo de pan, un lápiz labial, es como tomarse un baso de agua, no hay ya moral ni estomago, da igual si es un gallego viejo, gordo con peste en las patas o un compatriota especulador que se aprovecha de una juventud desbastada para sentirse un bacán en la Habana y llevarse a la cama a un menor, sabiendo que es un delito en cualquier país civilizado, pero no hay dolor, ni pena, es como un desquite llegar y barrer con gente que en su momento no los miro porque no eran nadie, se trata de sentirse personas; en el país de los ciegos, el tuerto es rey. En Cuba todo lo de afuera, como dicen allá, es mejor, entonces los resentidos sociales, incapaces de salir adelante en medio de millones de vías para escoger y triunfar, se empeñan hasta el tuétano en los viajecitos, a sabiendas que por un par de chancletas de espuma que aquí valen un dollar, gozan con el barrio destartalado donde vivió, al ver que la casa se llena de infelices, enfermos en su mayoría, que van no por un plato de comida, tristemente se trata de que se forme el vacilón y consumir una botella de ron en vez de ingerir alcohol de bodega; los escupo y los vomito, y no me arrepiento, Dios los vomita tambien.

Tras el holocausto cubano que comenzó en el año de la desgracia, 1959, los compatriotas que llegaron a Miami, comenzaron a trabajar, muchos revalidaron sus carreras universitarias, otros como fue el caso de Mas Canosa, hicieron fortuna, y levantaron una ciudad en medio de un pantano. Crearon emisoras radiales, llegaron hasta la Casa Blanca por medio de serias organizaciones, logradas con el aporte de los exiliados, y se les respetaba, logrando así, abrir camino y leyes que ayudaran a los que habían quedado atrás, muchos en prisión, otros ex presos en libertad, viviendo en una sociedad donde se les consideraba desafectos de la cochina Robo-lución, y comenzaron los exiliados unidos a apelar por los que sufrían constantemente en las garras del tirano opresor, fue aquella época de : Nadie Escuchaba. Los castros cerraron todo, no existía información, te mataban de hambre, fusilaban, golpeaban, y nadie se enteraba. Miles de cubanos lograron llegar aquí, y ser libres al fin, en la mayoría de los casos, desbastados por el hambre y los mal tratos en prisión. El exilio los recibía con los brazos abiertos, y eran respetados por su valor, se les agradecía el haber intentado ahorrarnos penurias y dolor, luchando contra el tirano. Así, el exilio seguía batallando por ver una Cuba libre. Protestando civilizadamente cada vez que los castros abrían vías porque la Isla estaba caliente y querían sacar unos miles de personas que ya no aguantaban la miseria en que vivían. Así tuvo lugar el Mariel, Los Balseros, Los Palanganeros, y Miami se fue llenando de cubanos, siempre recibiendo a todos con amor, lo que no se calculo fue que, ya habían pasado muchos años, y estás últimas generaciones, no buscaban libertad, buscaban el dolar, el celular, un carro, poco les importa vivir en un cuarto que no tiene ni cocina, Miami es un lugar para luchar par de pesos, hacerte residente y regresar a los bandidos castristas al año y un día, es así como ven a la nueva ciudad que les ha dado alojamiento.

En medio del despalille que se a formado, tambien entran los insertados, lo mismo el balsa, avión que en paracaidas, todos con un puesto asegurado en cualquier canal local de televisión, da igual si entran como "opositores", por reunificación familiar o porque se quedaron en terceros paises, el asunto es llegar. Ninguno acaba de cagar la pañoleta, el nudo no les pasa, parece que les crea hemorroides, se ponen crema y alivian, pero el caso es que no la echan. Y llegan aquí, no van a una universidad, no aprenden primero el idioma, ninguno dobla el lomo, todos andan de cuello y corbata, de emisora en emisora, meten el cuento que les da la gana, total, nadie va a investigar. Lo primero es colgarse medallas, en su mayoría ninguno pasa de 40 años, pero todos estudiaron psicología, medicina, historia del arte, pedagogía, ingeniería, arquitectura, la madre y la vela, y ya con eso, al mes son politólogos, y tu los ves en la televisión y en las redes sociales, dando clases, y digo dando, no dándonos, me excluyo, yo no vine a este país a comer mierda, yo vine a formar parte de la nueva sociedad y aprender de ella, no me dejo comer el coco por un ex integrante del Partido Comunista, porque en Cuba para tener esas carreras universitarias hay que ser hijo de mamá y papá, o, ser tremendo integrado para que no te nieguen el pupitre. No niego que cualquiera pueda ser un disidente, y llegar a este exilio, aprender a vivir en libertad, sacudirse la sal, estudiar, que no es cosa facil, trabajar y salir a flote, y entonces, entonces, pueda sentarse en una televisora y hablar con propiedad de su pasado y su presente, y servir de ejemplo a los recién llagados, y como no, tambien abrir los ojos a muchos que no tienen idea después de tantos años de exilio, que cosa es la política, que es el comunismo en verdad, y compartir otros temas que de verdad conozcan.

Me preocupa en demasía ver al exilio, da igual si llevan aquí 40, 20, 30 o menos años, no analizar estas cosas, y rasgarse las vestiduras por gente que aunque no sean comunistas, no están preparados para dar lecciones de ningun tipo, nunca vivieron en libertad, de hecho casi todos estos estrellas del momento, son arrogantes, engreídos, y nadie le baja los humos. En lo personal, me importa muy poco si alguien me comprende o no, yo me comprendo sola, y no voy a permitir que nadie me rebaje a la maxima potencia, cuando aquí no tienen ni un título, y si lo tienen, no es patente de corso para que yo los siga ciegamente sin analizar y poner sobre la mesa lo que hablan, casi siempre barrabasadas, dialoguerismo, gente carente de cultura, que no respeta la opinión de otros, esta última, base principal por la que muchos estamos aquí, buscando libertad de expresión, con ellos es a lo castrista: estas conmigo sino contra mi. No va, he pagado muchos impuestos, para venir ahora a callarme lo que pienso, este bien o mal, porque sino, me cuesta que me boten de aquí o allá, o voy a salir faja con este y aquel.

Que aprendan a vivir en democracia. En democracia tiene que prevalecer la diversidad de opiniones, de todas , escoger las mejores, de esa forma se crean instituciones, se hacen leyes, se escoge a un presidente, etc. No se trata de que hable uno solo y los demás escuchen sin poder abrir la boca. El único ser brillante, omnipotente, omnipresente, es Dios, y no habla, escucha a las muchedumbres, y hasta hace pausas para atender las oraciones en su nombre, entonces, ¿quién es nadie para obligarme a pensar, caminar, comer y cagar como el? No jodan, que esta ciudad ya esta llena de gente con carreritas terminadas en "ologos", y muchos@as que conozco con perfiles de maestros, historiadores y no sé que más, a la larga me han resultado "trapiologos" (limpia piso), que no es un delito, ni motivo de vergüenza, pero para poder hablar mierda y parar el dedo, se cuelgan la estrella en el pecho, y si le metes el dedo un poquito, no saben cual numero viene después del dos.

Mucho cuidado que ya por seguir a un lindon, bola de churre, con un nombre sinónimo de fatalismo: Fidel Castro, se hundió una Isla en el peor de los abismos. Se ha hundido un exilio, donde los hombres dignos que en su momento estuvieron dispuestos a dar sus vidas por una Cuba libre, hoy deambulan por las calles de Miami y no se sabe ni quienes son. Los verdaderos conocedores de la historia de Cuba y expertos en política, están sentados en sus casas, mirando como no se les permite participar como antes en programas de televisión porque se les ha tachado de "políticamente incorrectos", y tener ellos que espantarse  a un bando de come trapos que no tienen ni idea de que coño es doblar el lomo, como lo hemos doblado todos al llegar aquí, si quieres ser persona y no un mantenido por el gobierno.

Pregúntese cuando alaben a alguien, el por qué, para qué y que obtendrá al hacerlo, no se olvide que ya lo hemos vivido muchas veces, se dejo camino por vereda al aceptar que supuestos "disidentes" entraran a este exilio con el cuento de que luchaban por Cuba, y el único beneficio fue el de ellos: lograron cambiar la javita que les daba el Partido mensualmente, por un gusano lleno de pacotilla, no se olvide que los que un dia fueron nuestras voces, hoy nadie se acuerda de ellos, y que no faltan quejas porque la radio esta llena de amarillos y izquierdosos, no se olvide que quizas usted es quien llama para poner como un trapo y con sobrada razón a muchos locutores que lo único que saben hacer es llamar a Cuba a los "opositores" que ahora salen hasta en el Herald porque son un bando de ladrones, no se les olvide. Critican a Aza, a la Tejera, y a malanga, sin embargo, corren detrás de muchos que ni saben quienes son, ni como llegan a la la tele, a la radio, y se despepinan detrás de ellos como los niños detrás del heladero. No corran sin cuestionar para qué es el maraton, porque guste a quien le guste y pese a quien le pese, Cuba sigue igual no, peor, y millones no caen en cuenta donde está el error, que es precisamente seguir al orador cuya causa y beneficio a la larga ha sido llenarse sus bolsillos a costa del bolsillo de los demás. Lejos de poner un freno, hacen lo que tanto critican: no pueden vivir sin un caudillo que les imponga ordenes sin ofrecerles ningun benéfico, más que el de dividir y doblegarle.

El cubano, no cambia, ni cambiara, lo digo con dolor, pero es así, o no llega o se pasa, no conoce la pausa ni la mitad. La vida entera nadando y nadando para al final, venir a morir mansitos en la orilla. Dios tenga misericordia, porque veo que si alguno de estos abanderados de puestos logrados moviendo masa morfa, de verdad lograra llegar lejos, contaría con el apoyo de un pueblo para fusilar a malanga y su puesto de vianda, y eso si que es doloroso. A timbales no es la cosa, mucha gente a muerto porque por las malas, no le entran ni las medias, dejen la bobera y supriman la mala maña de ir por la talanquera..Como mismo despertaron y lograron un Trump, despierten y exijan por Cuba, aprieten a sus congresistas, no le acepten más croquetas, la croqueta, cómala con su dinero, exija que usted paga impuestos y desde aquí, sí se puede, pero siguiendo a comentaristas, abanderándose de ideas sin ideas que usted no las invento y que de hecho no van a resolver nada, porque hablando no se resuelve nada, no van a liberar nada. Ponga asunto a lo importante y no pierda el tiempo con nadie que no tenga un puesto federal, ni con voces que no llegan ni a Cayo hueso. Ya esto se pasa, el salto ha sido grande, han ido de lo sublime a lo ridículo en un santiamén.